La nueva Ley de Bioseguridad es el primer marco jurídico para reencauzar las actividades de la Comisión Intersecretarial sobre Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (CIBIOGEM)
El siguiente paso será elaborar el correspondiente Reglamento para darle otra dimensión a la vida urbana y rural, señaló el secretario Alberto Cárdenas Jiménez.
Durante una conferencia de prensa, el titular de la Semarnat agregó que el Reglamento resultante estará abierto a todas las fuentes de información, a investigadores y académicos, a grupos sociales, indígenas y empresariales y así hacer viable la nueva Ley de Bioseguridad.
Indicó el funcionario que éste es un acuerdo previo a la celebración de la Reunión COP II sobre el Protocolo de Cartagena para crear un documento transparente en un tema que se ha caracterizado por la desinformación, incluso con excesos. Para ello solicitó el apoyo de los medios de comunicación para difundir la propuesta.
Cárdenas Jiménez refirió que como parte de la oficialización del Protocolo de Cartagena , paralela con algunas recomendaciones sobre el maíz que se ha hecho por parte de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), ya se aprobó un proyecto por 3.6 millones de pesos para la certificación de laboratorios, para hacer crecer la red de laboratorios que permitan monitorear en más lugares del país, en todo momento y con la mayor precisión, a la identificación y cuantificación de los organismos genéticamente modificados (OGM).
Un segundo proyecto por 6.8 millones de pesos servirá para fortalecer la capacidad nacional para la implementación del Protocolo de Cartagena , lo que implicará varias acciones, como incrementar la información taxonómica y genética de las especies, de las cuales México es centro de origen, así como también administrar el directorio de expertos en bioseguridad, establecer la detección de OGM en laboratorios propiedad de Sagarpa y la Semarnat, continuar con el proceso y lograr la certificación internacional de laboratorios de detección y coadyuvar en las actividades de los comités especializados en agricultura y medio ambiente.
Un tercer proyecto por 5 millones de pesos estará encaminado a la generación de información en línea, base de raíces criollos mexicanos para la adecuada toma de decisiones en bioseguridad, que permitirá apuntalar nueva información, estudiar maíces criollos y promover la conservación de variedades criollas de maíz a través del uso sustentable.
“Estas líneas, el país jamás se las había propuesto, como tampoco ni siquiera se habían planteado ante la Comisión de Bioseguridad, es por eso que estos proyectos van a ser los detonadores que nos ayudarán a aterrizar este compromiso internacional que México se adjudicó ante el Protocolo de Cartagena ”, redundó Cárdenas Jiménez.
El secretario Cárdenas Jiménez también anunció que próximamente se hará público la Norma 086, que determina la disminución de azufre en los combustibles mexicanos. En una negociación de varios años, se tomó la decisión conjunta con las secretarías de Hacienda y Crédito Público, de Economía, y de Energía, además con la Presidencia de la República, para invertir en los siguientes 5 años unos 2 mil 600 millones de dólares para empezar la reconversión de las refinerías de Petróleos Mexicanos para producir gasolinas con 30 partes por millón de azufre.
Igualmente informó que se hará una revisión de la Norma 022 sobre manglares, que tal como se elaboró, observa varias ambigüedades, además de estar por encima de la ley. La revisión obedece a la necesidad de proteger uno de los ecosistemas más ricos de México.
Por su parte, el subsecretario de Fomento y Normatividad Ambiental de la Semarnat, Juan Elvira Quesada, explicó que la Reunión COP II sirvió para analizar 7 acuerdos en torno al Protocolo de Cartagena, uno de ellos referente al Centro de Intercambio de Información sobre Seguridad de la Biotecnología, establecido a nivel mundial para que todos los países estén reportando la presencia de productos transgénicos que viajan de una nación a otra.
Con esta medida, México sabrá qué productos ingresan a su territorio, qué presencia transgénica contienen, lo que permitirá que más de 100 naciones cuenten con información de primera línea sobre el tema.
Elvira Quesada dijo que con relación al artículo 18 de Protocolo, que hace referencia a la manipulación, transporte, envasado e identificación de los transgénicos, México dejó en claro su postura en alianza con más de 50 países del Continente Africano y con la Comunidad Económica Europea, para establecer algunos requisitos obligatorios para las entes que se dedican a la transportación transfronteriza de productos transgénicos, que es el tema más debatido en estos momentos en todo el mundo.