Más de 170 industrias andaluzas tienen ya reguladas sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) de este año, según lo estipulado en el Plan Nacional de Asignaciones de gases efecto invernadero
La directora general de Prevención y Calidad Ambiental de la Junta de Andalucía, Esperanza Caro, destacó a Efe que estas 170 empresas afectadas por los compromisos del Protocolo de Kioto para reducir los gases que contribuyen al cambio climático rondarán las 220 el 1 de enero de 2006, cuando el registro incluya las industrias que generan más de 20 megavatios para autoabastecimiento, de las que se han censado 47 en Andalucía.
Entre estas nuevas empresas que verán reguladas su emisiones de CO2 figuran desde empresas agroalimentarias a firmas compresoras de gas y hasta hospitales, como el Virgen del Rocío, de Sevilla, que cuenta con una central de cogeneración para su abastecimiento energético.
Precisamente la pasada semana se puso en marcha el Registro Nacional de Derechos de Emisión (RENADE), base de datos electrónica que actualiza las operaciones de expedición, titularidad, transmisión, transferencia, entrega, retirada o cancelación de estos derechos de emisión de CO2.
El RENADE será un elemento esencial para el seguimiento de las obligaciones del Protocolo de Kioto y para el comercio de derechos de emisión, cuyo precio medio se cifra en 20 euros por tonelada de CO2, lo que consolida en España un mercado de unos 10.000 millones de euros.
Aunque el sector industrial andaluz con más empresas afectadas por emisiones de CO2 es el ceramista, con unas 80 firmas, en la mayoría de la zona de Bailén (Jaén), son las centrales eléctricas y los complejos petroquímicos las que tienen más derechos de emisión, al generar las mayores emisiones de dióxido de carbono.
De hecho, la central de Sevillana-Endesa de Carboneras (Almería), que consume carbón, es la industria andaluza con más derechos de emisión asignados, con 15,7 millones de toneladas para el trienio 2005-2007, sólo superada en España por la central de As Pontes (La Coruña), con 21,1 millones de toneladas y por la siderúrgica de Aceralia, en Asturias, con 26,5 millones de toneladas