Eduardo Kliksberg brindó una conferncia sobre el tema “Más ética, más economía”, invitado por el Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER)
Tras la bienvenida dada por la titular de la entidad entrerriana, Silvia D'Agostino, Kliksberg desarrolló ampliamente el tema “Más ética, más economía”, en el marco del cual destacó la importancia del capital humano y social para que cobren valor lo que presentó como “capitales naturales y capitales construidos”. En ese sentido, la conferencia estuvo relacionada con lo que en el ámbito empresario se denomina con la sigla RSE (Responsabilidad Social Empresaria).
La exposición y las conclusiones finales giró en torno también a la visión sobre la economía y la propuesta de un nuevo enfoque sobre un desarrollo social sustentable: cómo diseñar políticas económicas, asignarse recursos, determinarse prioridades, sin discutir los aspectos éticos, la moralidad de lo que se está haciendo a la luz de los valores que deberían ser el norte del desarrollo y la democracia.
Nutrida de crudos datos estadísticos y de descripciones de la realidad más dura, la disertación también rescató la esencia de los valores éticos y expuso sobre las “coartadas” destinadas a atenuar o marginar precisamente los conflictos éticos existentes.
Kliksberg –con cinco títulos universitarios (doctor en Economía y en Ciencias administrativas, sociólogo, contador y licenciado en Administración de empresas), 40 libros editados y más de un centenar de artículos publicados en todo el mundo– es uno de los principales impulsores de la llamada Responsabilidad Social Empresarial.
Asesor de la ONU, BID, Unesco, Unifec, OIT, OEA, OPS y otros organismos internacionales; su presencia ha sido destacada por la Universidad Autónoma de Entre Ríos, quien declaró la conferencia dictada en Paraná de interés académico, a la vez que su presencia fue declarada de interés provincial por el Gobierno de Entre Ríos.
“Es imprescindible que haya crecimiento económico, estabilidad, competitividad, eficiencia económica junto con desarrollo social. No son antitéticos, al contrario.
Las experiencias de los países exitosos indican que el desarrollo social es un motor del crecimiento económico. Para ello se necesitan políticas públicas, activas.
El Estado debe ser el responsable por necesidades básicas como la salud, la educación y la nutrición. Eso es irrenunciable, forma parte de las constituciones y del credo ético de nuestras sociedades. Las políticas públicas deben ser activas, descentralizadas, transparentes, con buena gerencia social, con un servicio público profesionalizado, erradicando el clientelismo y la corrupción.
Deben estar articuladas con una sociedad civil activa”, es una de las frases del experto que resume su posición.