Seis de las estaciones de monitoreo de la ciudad entregaron índices mayores al promedio, hecho que podría ocasionar enfermedades respiratorias dentro de la población
A pesar de que la leña es una de las fuentes energéticas más importantes en la Provincia de Ñuble y en otras ciudades del país, no había cifras que dieran cuenta de los volúmenes que se consumían ni el impacto ambiental que esto provocaba.
Por esta razón la Comisión Nacional del Medio Ambiente, Conama, encargó al Instituto Forestal el “Estudio del mercado de la leña en la ciudad de Chillán” para llenar estos vacíos.
El levantamiento de información se realizó entre el 15 de septiembre y 25 de octubre de 2004 y el universo poblacional residencial correspondió a un total de 40.801 viviendas, incluyendo Chillán y Chillán Viejo. Estas viviendas incluyeron sólo aquellas ocupadas según el censo de 2002, excluyendo edificaciones en altura, dado que el uso de leña estaría restringido para la mayor parte de ellas por problemas de almacenamiento, instalación de caños y otros.
El estudio reveló que el mercado de la leña en Chillán presenta las siguientes características:
-Se estima que cerca del 90% del mercado de la leña es informal. Las acciones de fiscalización, de educación o control al mercado, son mínimas.
-El origen de la leña es desconocido, en la mayoría de los casos proviene de cortas no autorizadas no cumpliendo con criterios mínimos de sustentabilidad del recurso.
-Un alto porcentaje de la leña llega a los hogares con un alto contenido de humedad, lo que implica dificultades adicionales para lograr el correcto funcionamiento de los equipos de combustión y mayor contaminación.
Entre las razones de utilización de la leña, un 52% de los encuestados respondió que la prefiere porque “es más económica”, un 26% “porque calienta más” y un 8% “porque contamina menos”.
La leña es utilizada por los consumidores de Chillán principalmente para calefaccionarse y en menor medida para calentar agua y cocinar. En efecto, el 79% de los hogares consumidores de Chillán utilizan leña como fuente principal para calefaccionarse, un 10% utiliza carbón vegetal y un 7% desechos.
CONTAMINACIÓN
El análisis reveló también los altos índices de contaminación causados por la leña, los que superaron el promedio en seis de las estaciones que se utilizaron en dicho estudio.
Los resultados revelaron que existe una clara tendencia de la concentración de material particulado respirable PM10 a aumentar y sobrepasar los niveles máximos permitidos en los periodos invernales. Este fenómeno se asocia directamente al alto consumo de leña en el sector residencial y la poca ventilación atmosférica de la ciudad en dicha época del año.
Dado el comportamiento “histórico” de la calidad del aire de la ciudad de Chillán y los antecedentes previos conocidos en otras ciudades con problemas similares en el sur del país, es altamente probable que la calidad del aire se encuentre en niveles de latencia o saturación de la norma diaria de Material Particulado PM10 según lo indica el D.S. Nº59/98, que establece como nivel máximo de los promedios diarios de 24 hrs., 150 µg/m3N, evaluado como el percentil 98 de las concentraciones de un año de monitoreo.