El informe “Viento en popa” propone un plan que
ahorraría 25 millones de toneladas de CO2 al año gracias a la instalación en
el mar de 25.000 MW de parques eólicos.
La organización ecologista Greenpeace ha presentado hoy el informe Viento en
popa, en el que los expertos proponen un ambicioso plan para instalar parques eólicos
en las aguas costeras españolas, y se señalan los requisitos sobre los que
debería basarse ese plan. El informe se ha presentado coincidiendo con la
clausura de la Conferencia Eólica Europea (EWEC 2003) que se ha celebrado en
Madrid durante esta semana.
Entre las conclusiones del informe cabe destacar la posibilidad de instalar
25.000 MW de potencia de energía eólica en el mar en España y Portugal hasta
el año 2030. Esta energía se podría utilizar tanto para inyectarla en la red
eléctrica como para la obtención de hidrógeno o la desalación de agua, esto
supondría evitar la emisión a la atmósfera de 25 millones de toneladas
anuales de CO2.
“Necesitamos las energías renovables para luchar contra el cambio climático
y la inestabilidad internacional creados por los combustibles fósiles, así
como la peligrosidad de la energía nuclear” -declaró Emilio Rull,
responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace España- “Las
soluciones son posibles si hay voluntad política, como demuestra el gran
crecimiento experimentado por la eólica, que debe continuar tanto en tierra
como en mar”.
Según los ecologistas, el plan eólico marino debería estar basado sobre las
siguientes demandas:
·Declaración de interés nacional del recurso eólico marino.
·Establecer una bonificación específica para esta tecnología, mayor que la
de la energía eólica terrestre, que garantice su viabilidad económica.
·Plan eólico marino abierto y con participación desde todos los ámbitos de
la sociedad.
·Estudios detallados sobre el potencial eólico marino y disponibilidad pública
de estos datos.
·Selección de emplazamientos sobre la base de estudios detallados de sus
implicaciones medioambientales, sociales y económicas.
·Prioridad de acceso a la red para la electricidad eólica sobre la procedente
de combustibles fósiles y nuclear, evitando restricciones al respecto.
La energía eólica es la fuente de energía que más rápido está creciendo en
el planeta con tasas anuales de cerca del 40%. España es actualmente la 2ª
potencia mundial en potencia eólica instalada, lo que la sitúa en una posición
óptima para lanzar un plan de eólica marina, al ser un país con grandes
extensiones costeras.
“La experiencia de la energía eólica terrestre debe servir para aprender, de
los aciertos y de los errores, para realizar una planificación ordenada de los
recursos eólicos marinos y crear las condiciones óptimas para su explotación”
-declaró José Luis García Ortega, responsable de la campaña de Energía
Limpia de Greenpeace España- “El momento para realizar un Plan Eólico Marino
es ahora, ya que la obligación de hacer frente al cambio climático ofrece una
gran oportunidad”.