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| Autos de hidrógeno en el futuro cercano |
En 20 años la mayoría de los ciudadanos podrá conducir un vehículo de hidrógeno ya que los fabricantes de coches tienen un modelo en proceso de prueba para su posterior comercialización
Los autos del futuro funcionarán, según las proyecciones, con combustibles ecológicos o con otros sistemas.
Así lo destacó también el presidente norteamericano George Bush, quien aseguró que el "hidrógeno es el futuro".
El ingeniero químico Guillermo Calleja analizó hoy la necesidad de encontrar energías alternativas a los combustibles fósiles dentro del curso 'El hidrógeno ¿Mito o solución?, organizado por la Universidad Rey Juan Carlos en Aranjuez, España.
El experto recordó que en varias ciudades españolas, entre ellas Madrid y Barcelona, circulan autobuses públicos cuya fuente de alimentación es el hidrógeno, aunque señaló que "se trata de proyectos piloto que hay que seguir desarrollando".
Calleja señaló que las marcas de coches no fabricarán modelos de hidrógeno en cadena hasta que este elemento no sea almacenado en hidrogeneras disponible a un precio razonable y subrayó la reticencia de las empresas energéticas a establecer una gran red de distribución de esta energía, 'mientras no haya una flota de coches en el mercado que lo justifique'.
Bush reconoció que debido al actual precio del hidrógeno, dos veces mayor que el de la gasolina, hará falta "un tiempo considerable" hasta poder lograr ese combustible a un precio razonable.
Callejas destacó la presión de la administración pública, la demanda de la sociedad y la necesidad de frenar el deterioro del planeta, lo que obligará a buscar otras soluciones alternativas al consumo de combustibles fósiles.
Calleja mencionó algunas de las ventajas del hidrógeno: se trata de una fuente de energía de bajo coste, inagotable y no contaminante, que en la combustión únicamente produce agua, y además, tiene un alto rendimiento como combustible para el transporte.
Para este experto, el hidrógeno supone un ahorro importante en el consumo de combustibles fósiles, que son los principales emisores de CO2, responsables de la contaminación atmosférica, y negó que el hidrógeno sea una fuente de energía insegura.
En este sentido, Calleja piensa que la utilización de hidrógeno como combustible contribuirá a la consecución del Protocolo de Kioto, ya que en su combustión no produce CO2 sino agua, por lo que disminuirá el problema del efecto invernadero.
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