El Mundial de la Población de este año, celebrado el 11 de julio, tiene por lema "La Igualdad es Poder" y nos recuerda que la igualdad de género desempeña un rol fundamental en el bienestar de la humanidad, así como sobre la gestión de los recursos hídricos
El Día Mundial de la Población solicita a la comunidad internacional para que adopte políticas más equitativas y eficaces dirigidas a combatir los problemas causados por una creciente población mundial: durante el último siglo, la población global se ha triplicado y el consumo de agua ha aumentado a un ritmo 3 veces superior al incremento de la población.
Para 2060, se estima que el 60% de la población mundial residirá en zonas urbanas. Considerando la contaminación, la actividad industrial, la creciente demanda de agua para abastecer a una población en aumento, la sobreexplotación de los recursos hídricos debida a la urbanización, la pérdida de ecosistemas vitales y el cambio climático, que implica una mayor explotación de los recursos naturales del planeta, el Día Mundial de la Población, organizado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP), pretende poner de relieve la necesidad de llevar a cabo acciones sobre el terreno con el fin de eliminar la desigualdad entre géneros que aún existe hoy día.
Si las mujeres son las más afectadas por los problemas relacionados con el agua, son también las menos representadas en los procesos locales de toma de decisión sobre recursos hídricos.
En África, el 90% del trabajo de recolección de agua y leña para el hogar lo llevan a cabo las mujeres, que pasan hasta 5 horas al día realizando estas tareas.
La mujer desempeña una función esencial en la educación de la infancia por lo que al uso del agua potable se refiera y si ésta dispusiera de más tiempo libre podría implicarse en otras actividades económicas, lo que permitiría también a las niñas asistir a la escuela y ello en condiciones higiénicas más favorables.
El Día Mundial de la Población 2005 hace hincapié en el hecho de que implicar a la mujer en el desarrollo de los recursos hídricos puede garantizar un desarrollo más sostenible y un crecimiento mundial equilibrado.