El Decenio de las Naciones Unidas para la educación con miras al desarrollo sostenible pretende promover la educación como fundamento de una sociedad más viable para la humanidad e integrar el desarrollo sostenible en el sistema de enseñanza escolar a todos los niveles
El Decenio intensificará igualmente la cooperación internacional en favor de la elaboración y de la puesta en común de prácticas, políticas y programas innovadores de educación para el desarrollo sostenible. Objetivos específicos que interesarán a numerosos participantes serán puntualizados en el marco del programa de aplicación.
La educación para el desarrollo sostenible es un concepto dinámico que pone en valor todos los aspectos de la toma de conciencia del público, de la educación y de la formación para dar a conocer o hacer comprender mejor los lazos existentes entre los problemas relacionados con el desarrollo sostenible y para hacer progresar los conocimientos, las capacidades, los modos de pensamiento y los valores de manera que se pueda dar a cada quien, cualquiera sea su edad, los medios de asumir la responsabilidad de crear un futuro viable y de aprovecharlo.
El Decenio de las Naciones Unidas para la educación para el desarrollo sostenible abre la posibilidad de situar el elemento humano en el centro de la aplicación del plan. Los modos de pensamiento, los valores, los compromisos y las capacidades evocadas más arriba – que no pueden ser puestas en aplicación más que por la educación – darán su apoyo a los elementos más técnicos del plan, recordando a cada individuo –niño, adolescente, adulto – que lo imperativo del desarrollo sostenible se impone, de hecho, a todos nosotros . El se dirige a nuestro modo de vida, a nuestro respeto por la vida de los demás – cercanos y lejanos, actuales y futuros – y a nuestras actitudes frente al mundo que nos rodea.
El desarrollo sostenible exige un acercamiento holístico : la educación para el desarrollo sostenible está en relación con otros programas y otras preocupaciones de la educación. No es un programa nuevo, sino una invitación a repensar nuestras políticas educativas, nuestros programas y nuestras prácticas pedagógicas de tal manera que la educación pueda jugar el papel que le concierne en la elaboración de las capacidades de todos los miembros de la sociedad para trabajar juntos para construir un futuro durable.
Es por esto que las actividades del Decenio pretenderán escencialmente convencer, comunicar y crear redes de tal manera que todos los educadores integren en sus programas las preocupaciones y los objetivos del desarrollo sostenible.