La ciudad de México será la más estudiada del mundo en contaminación atmosférica gracias al programa Milagro que impulsan el Nobel de Química 1995, Mario Molina, y su equipo de expertos científicos de México y Estados Unidos, informó Adrián Fernández Bremauntz, director del Instituto Nacional de Ecología (INE) del gobierno federal
El funcionario quien también forma parte del proyecto como uno de los expertos indicó que la mayor parte de los financiamientos corren a cargo de instituciones estadounidenses, y que el costo aproximado será de por lo menos 10 millones de dólares.
Después de pasar a la historia como el descubridor de las sustancias que provocan el agujero en la capa de ozono del planeta (clorofluorocarbonos contenidos en aerosoles y refrigerantes, principalmente), el mexicano Mario Molina se fijó el reto de lograr que la ciudad de México, una de las más contaminadas del mundo, vuelva a tener aire transparente y que las montañas que la rodean sean claramente visibles.
Dentro de este proyecto iniciado hace dos años se ha incluido a Milagro, que es un programa de monitoreo del aire por medio de aviones propiedad de la NASA de Estados Unidos. Este monitoreo iniciará el año próximo, indicó Bremauntz.
"Hace poco más de dos años los doctores Molina (Mario y su esposa, la también científica Luisa Teresa) trajeron a México dos unidades terrestres de monitoreo ambiental; pero también tenían la intención de traer unos aviones equipados para ver cómo se comportaban las variables atmosféricas y las concentraciones de contaminantes".
Sin embargo, eso no fue posible y en el último año hicieron varias solicitudes a instituciones de Estados Unidos y México. En este caso dijo el INE contribuirá con 250 mil pesos en 2005, y el próximo 2006 con una cifra igual.
"Pero eso no es nada comparado con lo que ellos consiguieron en Estados Unidos. Sé que son varios millones de dólares; por lo menos como 10 millones de dólares es lo que cuesta este esfuerzo tan grande y, entre otras cosas, sé que van a traer dos o tres aviones de varias instituciones, así como también vendrán expertos", indicó.
"La Fundación Nacional de Ciencia (NSF, por sus siglas en inglés) aportará financiamiento; el Departamento de Energía también dará apoyo y la NASA, que estudia cuestiones de la atmósfera baja".