Los residuos acumulados durante
casi 30 años en el vertedero de Víznar podrán ser beneficiosos para la ciudad de
Granada. El biogas que produce la fermentación natural de las basuras será
recogido y canalizado hasta una pequeña central térmica en la que se convertirá
en energía eléctrica que servirá para cubrir las necesidades energéticas de la
iluminación pública de Granada, calles, plazas y edificios municipales.
Tras la entrada en funcionamiento de
la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos de la localidad de Alhendín, se ha
iniciado el cierre parcial del vertedero de la carretera de Víznar y la puesta
en marcha de un proyecto que pretende aprovechar la combustión espontánea y
natural de la basura para convertirla en energía eléctrica. Según el delegado de
Medio Ambiente del Ayuntamiento de Granada, «se trata de un proyecto que se
encuadra en las investigaciones para la búsqueda de energías alternativas no
contaminantes». Desde que hace unos días se comenzó a trasladar parte de la
basura que genera la ciudad a Alhendín, se inició el sellado de parte del actual
vertedero. De los tres conos que lo forman, uno de ellos se está sellando ya. A
la vez que se realiza el sellado se están introduciendo tuberías de canalización
para el gas que producen las basuras, llamado biogas, por un lado para evitar
concentraciones de ese gas y posteriores explosiones y, por otro, canalizar el
gas hasta una serie de depósitos desde los que, más tarde, se pueda recuperar y
utilizar. 10 años El proyecto consiste en canalizar todo el biogas que genere el
vertedero, que se estima que estará produciéndose durante al menos 10 años, y
convertirlo en energía eléctrica. La forma de hacerlo, que según Joaquín Abras
ya se ha experimentado con éxito en otras capitales españolas como Murcia, es la
de construir una pequeña central térmica no contaminante junto al vertedero.
Esta central transforma el biogas en energía que, a su vez, es canalizada hacia
algún punto concreto o se suma a la red general de energía eléctrica de la
ciudad. La previsión de la Concejalía de Medio Ambiente es de una producción de
algo más de medio megavatio al año, lo que sería suficiente para dotar de
electricidad a la totalidad de la iluminación pública de la ciudad, es decir,
calles, plazas, jardines, semáforos e incluso los edificios municipales. La
extracción y explotación de este recurso generado por las basuras del vertedero
correría a cargo de la Compañía Sevillana de Electricidad por ser la mayor de
las que operan en Granada. Esta operación servirá para que en la ciudad de
Granada la luz que consumen los puntos de iluminación pública, que asciende a
más de 100 millones de pesetas anuales, no cueste nada al municipio, ya que la
energía del vertedero se entregará a Sevillana que, a su vez, reembolsará el
dinero de esa energía retirandolo de las facturas de luz del Ayuntamiento, según
el convenio que tendría que establecerse entre la compañía y la institución. El
proyecto podrá ser una realidad en un plazo breve de tiempo, ya que se espera
que para el mes de abril ya no se depositen basuras en el vertedero y las obras
de canalización del biogas puedan realizarse a la vez que se procede al sellado
definitivo de este espacio donde existen millones de toneladas de
basuras.