Un cambio climático como el que pone en peligro hoy a la humanidad, fue el motor para que nuestros ancestros salieran de África y evolucionaran, de acuerdo con científicos de la Universidad de Potsdam
Científicos de la Universidad de Potsdam encontraron evidencia física de que un fenómeno de súbita variación climática en el este de África jugó un papel clave en el desarrollo de los homínidos.
Hasta ahora, las teorías más sólidas apuntan a que los humanos modernos evolucionaron en un clima más bien árido, cuya intensificación provocó la migración de los Homo erectus de la región africana, incluso fuera del continente.
La revista Science publica el artículo en el que Martin Trauth, postula la nueva teoría, al identificar lagos prehistóricos estudiando capas de tierra en el Valle del Rift en Kenia, Etiopía y Tanzania.
“Estos cambios climáticos suponen una alta variabilidad entre episodios muy húmedos y otros, muy cerca en términos geológicos, extremadamente áridos. Esta “hipótesis de variabilidad” pudo proporcionar el estrés requerido para que varias especies de la región, incluidos los homínidos, evolucionaran y migraran”, explica Trauth.
De acuerdo con los hallazgos en las diversas capas de profundidad, en algunas de las cuales aparecen algas en distintos niveles, existió un intervalo de entre tres y un millón de años, en el cual se dieron estos cambios, en los que los lagos se llenaron, desaparecieron, se volvieron a inundar y finalmente, se secaron para siempre.
El Este de África es famoso por la aparición de los restos fósiles de homínidos más antiguos y mejor conservados, especialmente de la rama reconocida plenamente como ancestro humano.
Hay al menos tres periodos en el cual los actuales valles fueron lagos profundos y extensos, coincidiendo con los cambios climáticos registrados.
Las capas de tierra, que contienen esqueletos microscópicos de algas conocidos como “diatomeas”, revelan la profundidad y la composición de los lagos.
La ceniza volcánica en las capas aledañas permite calcular una edad aproximada de los lagos.
Los elementos radioactivos en la ceniza marcan el tiempo, porque se desintegran de manera predecible con el tiempo.
Cuando examinaron las capas de tierra en siete lugares en el este de África, los investigadores pudieron identificar tres períodos diferentes en los que los lagos cubrieron la región, y su profundidad.
Ellos argumentan que el crecimiento de estos lagos se debió a un aumento en la humedad.
Los períodos de lluvia, que pudieron haber durado hasta 100 mil años, ocurrieron mientras que la mayor parte del continente africano se volvía seca.
Estos períodos de lluvia podrían reflejar el clima de la Tierra en su totalidad.
A medida que los lagos crecieron, los glaciares y la atmósfera se estaban transformando.