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 Corriente para el desarrollo sustentable

Responsabilidad Social Empresaria Electrificación del Caroní (Edelca), filial de la Corporación Venezolana de Guayana, es la única empresa estatal incluida en el Ranking de Responsabilidad Social Empresarial de Venezuela



Y ello se debe a su carácter estratégico, al alto desembolso y a la calidad de sus programas en el área, que vinculan las exigencias de las agencias multilaterales con la realidad de las comunidades y la planificación nacional.

Un Informe especial de Carlos Delgado Flores para la revista Dinero.

Para generar energía eléctrica aprovechando la corriente de los ríos, hay que construir represas y proyectar caídas de agua que impulsen las turbinas generadoras de la electricidad. En muchos casos se tienen que mudar poblaciones humanas completas y salvar de la extinción, por un dramático cambio en su hábitat, y a no pocas especies animales y vegetales. Ello en una primera etapa, pero luego hay que establecer óptimas condiciones de seguridad en el transporte de la electricidad (cableado, centrales, torres, etcétera), instruir a la población en los riesgos de la transmisión, controlar en la medida de lo posible las descargas eléctricas, construir vías de penetración a la red y redistribuir entre las comunidades --vinculadas o no a la operación energética-- los ingresos obtenidos en función del desarrollo local, entre muchas otras cosas.

Valga esta enumeración para mostrar por qué la industria hidroeléctrica es una de las empresas que generan más impacto ambiental en el mundo, lo que por sí sólo justifica que desarrollen programas de responsabilidad social empresarial de considerable envergadura en la región donde se instalan. Ello sirve para explicar por qué Electrificación del Caroní, C.A. (Edelca), empresa estatal, filial de la Corporación Venezolana de Guayana, figura en el tercer lugar del Ranking de Responsabilidad Social de DINERO: no sólo porque los montos asignados a esta área son elevados, así como la calidad y cantidad de proyectos, sino además porque la empresa ha logrado ensamblar con resultados tangibles la lógica empresarial del RSE y los conceptos de cogestión y desarrollo endógeno en el alto Caroní.

Cuatro décadas de funcionamiento operando uno de los sistemas hidroeléctricos más grandes del mundo (cuatro represas: Guri, Caruachi, Macagua y próximamente Tocoma), que en la actualidad, según La Cámara Venezolana de la Industria Eléctrica (Caveinel) genera 67 mil 917 gigavatios/hora, lo cual representa 71% de la producción nacional (95 mil 724 gigavatios/hora) y la satisfacción de una demanda de similar proporción. Con una facturación superior a 1,2 billones de bolívares (contabilizada en 2003), una utilidad neta de 506 millardos, un patrimonio superior a los 20 billones de bolívares y una proporción de 30% de utilidad operativa sobre las ventas, Edelca es una de las empresas del Estado más rentables y de mayor sentido estratégico del país.

Para 2004, la empresa invirtió 12,7 millardos de bolívares en iniciativas de responsabilidad social empresarial, lo cual equivale a 2,5 % del total de la utilidad neta de 2003, que llevado a una estimación per cápita implica una proporción de US$ 0,25 (un cuarto de dólar) por habitante. Pareciera poco, no obstante, buena parte de estos recursos están concentrados en la región de Guayana, donde el impacto de la operación es mayor, y donde la ciudadanía corporativa de Edelca, como filial de la CVG, cobra su pleno sentido.

En la memoria social 2003 de la empresa, su presidente, Daniel Machado, informa que la responsabilidad social empresarial está incluida en su misión, visión y valores institucionales, “a los cuales, sin embargo, ha respondido cabalmente desde su creación hace más de cuatro décadas, ejecutando proyectos de desarrollo hidroeléctrico en el bajo Caroní, todos estos orientados a mejorar las condiciones de vida a lo largo y ancho del territorio nacional, sobre una base económicamente viable, socialmente equitativa y ambientalmente sustentable”.

Pasivos ambientales y desarrollo sustentable . El concepto de pasivo siempre hace referencia a la obligación de incurrir en un gasto por una persona como consecuencia de una responsabilidad cuantificable económicamente. El de desarrollo sustentable supone la conservación permanente del medio ambiente. Los pasivos ambientales son, según la definición de Diego Díaz Pantin (de la ONG Vitalis), “aquellos impactos ambientales ocasionados por el hombre, que acumulados en el tiempo, afectan en forma directa la calidad de vida de las personas y en general los ecosistemas”. En términos económicos, estos pasivos se consideran externalidades, esto es: costos impuestos que no son considerados en el valor de mercado por productores ni consumidores, que en este caso son negativos porque incluyen daños al ambiente natural, tales como efectos de la polución del aire, afectaciones a la salud, daños a los edificios, las cosechas y los bosques, entre otros.

La Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) del Ministerio de Minas y Energía de Colombia propuso una clasificación de los pasivos ambientales con miras a generar una metodología para su cálculo. Así se les considera:

* Por su grado de configuración: configurados y contingentes, estos últimos considerados propiamente como externalidades.

* Por su origen legal: a) Obligaciones de cumplimiento: derivadas de los permisos, concesiones, autorizaciones, licencia ambiental o cualquier otra obligación legal; b) Obligaciones de remediar: derivadas de sanciones o el establecimiento de un plan de manejo, cumplimiento, recuperación o restauración ambiental, en virtud del deterioro de los recursos naturales renovables y el medio ambiente; c) Multas; d) Compensaciones a terceros; e) Obligaciones de hacer, no hacer o pagar, establecidas por decisión judicial.

La metodología diseñada por la UPME recomienda seguir los siguientes pasos para determinar y cancelar el pasivo ambiental:

a) Identificación de potenciales pasivos ambientales:
* Características del proceso.
* Factores de generación de impactos ambientales.
* Potenciales impactos ambientales.

b) Análisis de la gestión ambiental:
* Manejo de los impactos ambientales potenciales.
* Manejo de los aspectos legales ambientales.
* Ocurrencia y manejo de impactos ambientales no contemplados.
* Identificación y cuantificación de daños ambientales.

c) Análisis de la responsabilidad legal:
* Responsabilidad legal sobre el daño ambiental.
* Probabilidad de la asignación de la responsabilidad sobre daño ambiental.
* Sanciones, multas, penas u otras obligaciones a cargo.
* Categorización del pasivo ambiental.

d) Valoración de pasivos ambientales:
* Criterios de valoración (tasa de descuento, moneda, incertidumbre etcétera).
* Valoración individual del costo del pasivo (configurados y contingentes).
* Valoración del costo total del pasivo ambiental.

e) Análisis de viabilidad económica y contractual
* Pasivo ambiental versus valor de la empresa (patrimonial, volumen de negocios, etcétera).
* Alternativas de cubrimiento del pasivo.
* Análisis de alternativas de inclusión en procesos negociación (venta, capitalización etcétera).
* Aspectos contractuales.

No obstante que los indicadores señalados por la UPME colombiana (con énfasis en el sector eléctrico de esa nación) es la manera como Edelca maneja sus pasivos ambientales, se inscribe más bien dentro de las acciones de los organismos multilaterales referidas al desarrollo sustentable. Sus procedimientos de gestión ambiental han sido actualizados y revisados en virtud de las exigencias contractuales del Banco Interamericano de Desarrollo para el financiamiento de los desarrollos hidroeléctricos de Caruachi (ya en operación) y de Tocoma (en proceso), y con el Ministerio del Ambiente y de los recursos Naturales, para dar la autorización para la ocupación del territorio tanto de la cuenca del río Caroní, como del río Paragua.

Edelca elabora desde 2001 el Plan Maestro de la Cuenca del Río Caroní (que integra a los dos ríos), actualmente en su fase final. Éste se define como instrumento indispensable para dirigir y orientar la gestión integral en la cuenca, contiene la definición de los mecanismos de coordinación y responsabilidades institucionales y propone alternativas para la obtención y manejo de los medios financieros y tecnológicos necesarios para propiciar el desarrollo sustentable, en el marco de los objetivos fundamentales en concordancia con las políticas y directrices del Sistema Nacional de Planificación.

Los objetivos del plan son los siguientes:

* Propiciar el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales para el desarrollo regional y nacional, en términos compatibles con la vocación fundamental de la cuenca.
* Propiciar los usos y actividades económicas que no interfieran con la capacidad de generación de energía firme, el adecuado funcionamiento y la vida útil de los complejos hidroeléctricos construidos y programados.
* Fortalecer la preservación en áreas específicas de la enorme riqueza de la diversidad biológica y de las especies únicas (endémicas) propias de la cuenca.

El plan se desarrolla sobre cinco premisas básicas: a) La vocación esencial de la cuenca es generar energía hidroeléctrica; b) El aprovechamiento de los recursos naturales y la ocupación del espacio estarán sujetos a la vocación esencial de la cuenca; c) Los usos y actividades económicas compatibles con la preservación de la integridad del régimen hidrológico de la cuenca serán estimulados; d) Las formas de aprovechamiento de recursos naturales que ocasionan fuertes impactos ambientales y efectos negativos sobre la capacidad natural de generación de energía serán controladas, mitigadas en sus efectos o prohibidas; e) Las formas de organización social y la participación de actores clave, serán reforzados para asegurar el cumplimiento de los objetivos del Plan Maestro.

En este último aspecto se desarrolla buena parte del trabajo de responsabilidad social empresarial de Edelca. Por una parte desarrollando diversos “diálogos participativos” con la comunidad regional para lograr que las opiniones de expertos sean vinculadas al diseño de las iniciativas contempladas en el Plan Maestro, y a su vez que las estrategias de manejo ambiental y social incorporen criterios, alcances, objetivos y resultados integrales y congruentes con las políticas ambientales y sociales del BID y que a su vez puedan traducirse en acciones concretas.

La cuenca del Río Caroní se extiende por 92 mil 170 kilómetros cuadrados, cuenta con 720 mil habitantes, 91% de los cuales es población urbana (Ciudad Guayana), 6% vive en zonas rurales y 3% pertenece a etnias indígenas. Para involucrar a las comunidades en el Plan Maestro, se siguen cuatro fases: la primera, de identificación de las percepciones (lo que la comunidad estima como más importante en materia ambiental), le sigue la elaboración de respuestas para abordar las percepciones, luego la vinculación de estas percepciones con opiniones de expertos internacionales y finalmente la conversión de estas percepciones en operaciones a ser financiadas por el BID.

Empoderamiento y RSE . Los diálogos participativos son coherentes, además, con otros postulados del Sistema Nacional de Planificación, como lo son el “empoderamiento” de las comunidades (esto es: la participación en el diseño presupuestario de las alternativas que propongan, su ejecución y control, como por delegatura gerencial suelen hacerlo las empresas que utilizan el “empowerment” en sus empleados como recurso), la participación en consejos locales de planificación pública y la contraloría social. La relación entre el empoderamiento de las comunidades y la responsabilidad social empresarial de Edelca se mira en dos programas a ser destacados: el proyecto de microcentrales hidroeléctricas y el programa Mayu.

Hace varios años Edelca descubrió la experiencia de dos centrales eléctricas que habían sido desarrolladas por los propios moradores de la región (Kavanayén en 1957 y Kamarata, en 1963, ambas en la Gran Sabana), para desarrollar un programa de generación hidroeléctrica en comunidades, mediante microcentrales, con una capacidad de generación que se encuentra entre el rango de los 100 Kwatt a 1 MW.

Estas pequeñas centrales hidroeléctricas requieren de muy poco o casi nulo represamiento de las aguas, además de turbinas de muy bajo tamaño. Con plena participación de las comunidades y el apoyo técnico y financiero de la empresa, más de 7 mil usuarios de las comunidades de Cerro Amoretty (en la frontera con Brasil), Luepa, Canaima, Kavanayén, Wonken, Kamarata, San Ignacio, San Francisco de Yuruaní y Raudal del Danto (Amazonas) se ven beneficiados por el suministro de energía eléctrica a bajo costo, aprovechando las ventajas naturales de la zona.

Por su parte, Mayu, vocablo que en lengua pemona denota el “esfuerzo colectivo”, es un programa de desarrollo de proyectos comunitarios que Edelca, la Alcaldía del Municipio Gran Sabana, Inparques y otros organismos oficiales adelantan para fortalecer la capacidad de gestión de las comunidades indígenas, promoviendo el diseño y la ejecución de proyectos orientados tanto a mejorar la calidad de vida de sus pobladores, como a garantizar la sustentabilidad de los recursos naturales de las cuencas de los ríos Caroní y Cuyuní. Este programa persigue el fortalecimiento de la vida y las costumbres del indígena, pero incorporando elementos de tecnología de bajo impacto ecológico, para desarrollar, en la medida de que esa sea la decisión de la comunidad, iniciativas en las áreas de educación, salud, servicios básicos, manejo de recursos naturales, ecoturismo y organización, comunicación y desarrollo comunitario.

Otras áreas de desarrollo de la responsabilidad social empresarial de Edelca se centran en la recuperación de parques naturales para el disfrute de las comunidades urbanas, como es el caso del parque La Llovizna, actualmente recuperado y convertido en una de las principales atracciones turísticas de la región. A ello hay que sumar la participación de la empresa en el mantenimiento de las áreas verdes de Ciudad Guayana, en lo cual apoyan la gestión de la Alcaldía del Municipio Autónomo Caroní.

Asimismo, el patrocinio dado a la Escuela Técnica Fundación La Salle, al Centro de Capacitación Laboral Don Bosco, al Centro de Capacitación FJ Zabaleta y al Pre Escolar Gabriela Mistral de Fe y Alegría, como aporte educativo relevante, o al Patrocinio dado a la Orquesta Sinfónica de Ciudad Guayana y la restauración de la Misión de la Purísima Concepción del Caroní, ruinas de lo que fuera la casa matriz de las históricas misiones de Guayana y que junto con el Ecomuseo del Caroní constituyen el centro cultural de Edelca para el disfrute de los habitantes de la región y de todo el país.



 




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