Reino Unido ha anunciado que invertirá en los próximos tres años un total de 3,5 millones de dólares (2,9 millones de euros) en investigación relacionada con el uso de tecnologías de 'carbón limpio' en colaboración con China
El objetivo será desarrollar centrales eléctricas en ambos países que emitan menos dióxido de carbono, el gas que más contribuye al aumento del efecto invernadero en la atmósfera.
Según recoge el Boletín del World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), la firma oficial de este convenio se celebró esta semana entre el ministro chino de Ciencia Liu Yanhua y el científico del Gobierno británico, David King, durante la visita de este último a Beijing.
El proyecto conjunto servirá para desarrollar tecnologías alternativas que sirvan para capturar el dióxido de carbono (CO2) liberado por las centrales eléctricas de carbón, y aumentar el potencial para almacenar el gas de modo subterráneo.
Esta colaboración se enmarca dentro de un proyecto más amplio entre China y la Unión Europea en materia de tecnologías limpias anunciado el pasado mes de septiembre. La idea es contar con una de estas plantas 'prototipo' con capacidad para la captura de emisiones y almacenaje subterráneo funcionando en China hacia 2020.
King explicó que la investigación y la adopción de tecnologías para el desarrollo de energía limpias 'son los únicos modos de equilibrar las necesidades de desarrollo de las economías emergentes como China, Europa o India con el aumento de emisiones de CO2 que ese rápido crecimiento implica'.
Según sus datos, sólo los países europeos más desarrollados emiten en su conjunto 'mucho más dióxido de carbono por persona que cualquier país en vías de desarrollo', y aunque, 'no debería requerirse que tales naciones reduzcan sus emisiones de forma drástica, porque eso es imposible, es necesario que los Gobiernos colaboren activamente para ayudarles a través de una más amplia oferta de estas tecnologías limpias'.
Aunque los detalles del acuerdo final entre Reino Unido y China aún no han concluido, según King, miembro del Science and Development Network ('SciDev.Net'), el dinero aportado podría pasar a formar parte ya de un fondo que los científicos que investigan con este tipo de energía limpia podrán comenzar a utilizar.
King y el ministro de ciencia chino también presentaron en este encuentro el Instituto chino de Infraestructuras Abiertas Middleware (OMII), que tendrá su sede en Beijing, y cuyo personal científico trabajará con colegas británicos que se encuentran en Reino Unido para desarrollar el software en el que se base la siguiente generación de tecnologías de Internet.