Uruguay contará a partir de 2008 con su primer parque eólico gracias al programa de conversión de deuda que mantiene con España y que en la actualidad asciende a unos 65 millones de euros. El proyecto ha de hacerse con tecnología española y, además, generará para nuestro país derechos de emisión de gases de efecto invernadero
Ambos países firmaron en abril de 2003 un programa por el que España condonaba una parte de la deuda externa que Uruguay debe al gobierno español a cambio de invertir el dinero condonado en obras de infraestructuras.
El programa tiene dos fases. En la primera se condonaron 9.324.768 dólares y con ese dinero se financiaron tres plantas de tratamiento de líquidos residuales.
La segunda fase, que consistirá en la condonación de 10,8 millones de dólares que se utilizarán para construir el parque eólico, se acabó de concretar a finales de noviembre en Montevideo al reunirse por primera vez el comité binacional creado para supervisar el programa.
En declaraciones a Efe, Iñigo Fernández de Mesa, subdirector general adjunto del sistema financiero internacional del ministerio de Economía y Hacienda, explicó que se había escogido el parque eólico porque "Uruguay es un país que depende de la importación de energía y de la generación hidráulica, cara y muy dependiente de factores aleatorios como la lluvia".
"Uruguay es rico en viento y España es pionero en energía eólica. El canje de deuda se adecúa a las necesidades", añadió.
Según explicó Fernández, el convenio especifica que Uruguay sólo podrá construir la planta con tecnología española, para lo cual tendrá que abrir una licitación restringida. Una vez construida la planta, la gestión y la propiedad de la energía generada serán propiedad de la empresa pública de electricidad UTE.
Además, el proyecto genera para España derechos de emisión que podrán sumarse al fondo de carbono que tiene nuestro país en el marco del Protocolo de Kioto de reducción de gases de efecto invernadero.