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| Descubren cómo se destruye la capa de ozono en la atmósfera |
La culpable es una molécula
llamada ClOOCl. Este hallazgo servirá para evaluar con mayor precisión
la cantidad de ozono que se pierde actualmente. El gas ayuda a filtrar los dañinos
rayos ultravioletas.
El ozono es un gas que actúa como un
potente filtro solar. Por la entrada en la atmósfera de compuestos que se usaban
en aerosoles, en la fabricación de plásticos o de circuitos electrónicos, su capacidad
fue debilitándose en estas tres últimas décadas. Ahora y por primera vez, se observó
qué lo destruye. Su gran enemiga es una molécula, llamada ClOOCl, que fue medida
entre noviembre de 1999 y marzo de 2000 por científicos de la Universidad de Harvard
y de la NASA de los Estados Unidos al sobrevolar el Artico. El trabajo se publica
este mes en una de las revistas de la Unión Geofísica Americana. Desde 1987, se
sospechaba del poder destructivo de la molécula, pero nadie lo había comprobado
fuera del laboratorio. Se postulaba que la pérdida de ozono en la estratosfera
(a unos 50 kilómetros de altura) se debía a altos niveles de monóxido de cloro.
Al fin se detectó a la molécula compuesta por ese monóxido. La identificación
tendrá su implicancia. Según le dijo ayer a Clarín por e-mail el investigador
Rick Stimpfle, del Departamento de Química y Biología Química de la Universidad
de Harvard, "las mediciones de la molécula llevarán a refinar los parámetros fotoquímicos
que controlan su concentración. Se necesita para completar los modelos computacionales
de la atmósfera". Y agregó: "Seremos capaces de evaluar mejor la cantidad de ozono
que se pierde hoy". El ozono está compuesto por tres átomos de oxígeno y se encarga
de evitar el paso de la parte más dañina de la radiación ultravioleta. Mientras
que la molécula enemiga, formada por monóxido de cloro y oxígeno, proviene de
la liberación de los compuestos de clorofluorocarbono (CFC). La molécula existe
principalmente en las regiones polares. Y así daña al gas ozono: primero, absorbe
la luz solar y se desagrega en dos átomos de cloro y una molécula de oxígeno.
Después, los dos átomos de cloro reaccionan con dos moléculas de ozono, formando
dos moléculas de monóxido de cloro y dos de oxígeno. Finalmente, las dos moléculas
de monóxido de cloro reaccionan entre sí para reformar el ClOOCl. Para el especialista
argentino Pablo Canziani, investigador del Conicet en la Facultad de Ciencias
Exactas y Naturales de la UBA, "se trata de la primera observación de la molécula
principal que daña al ozono, aunque se estima que no sería la única". El trabajo
de los estadounidenses servirá entonces para saber qué le está pasando ahora al
ozono. Desde 1987 rige el Protocolo de Montreal, por el cual más de 150 países
se comprometieron a reducir gradualmente los niveles de CFC. "La capa de ozono
está tendiendo a estabilizarse, aunque todavía no se puede hablar de reversión",
afirmó Canziani. Resaltó que "las fuentes clásicas de los CFC como la refrigeración
o la industria electrónica, están controladas, aunque persisten sus usos en medicina
y en el combate contra incendios. Se está viendo que los HCFC y HFC, compuestos
que salieron después, deberían reemplazarse porque son también dañinos".
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