El descuido que por años ha vivido el país en el cuidado del medio ambiente es hoy una oportunidad de negocio, incluso para pequeñas y medianas empresas mexicanas
Los problemas de contaminación en agua, suelo y el manejo de residuos sólidos en México son de tal relevancia que han generado un mercado potencial en el segmento de bienes y servicios ambientales, donde el pequeño y mediano sector empresarial tienen una oportunidad de crecimiento, según consideraron especialistas y empresarios del sector: Tratamiento de aguas, manejo de residuos sólidos, control de la contaminación atmosférica, remediación de suelos y protección contra la contaminación, son ejemplo de actividades donde empresas con pocos empleados, también conocidas como Pymes, han incursionado con éxito.
Se trata de un mercado que está en desarrollo, pero cuya amplitud abarca desde reciclaje, tratamiento de aguas y monitoreos de calidad del agua, suministro e instalación de geosintéticos, estudio de espacios para la construcción de confinamientos y determinación de materiales requeridos, tratamiento de paredes protectoras de sistemas de relleno sanitario que evitan filtraciones al subsuelo, venta de equipo e instalación de sistemas de recubrimiento, etc.
De acuerdo con el estudio Políticas e instrumentos para mejorar la gestión ambiental en las pequeñas y medianas empresas y promover la oferta de bienes y servicios ambientales, elaborado por el consultor de la División de Desarrollo Sostenible de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (Cepal), David Romo, estos negocios de empresas pequeñas serán de vital importancia para el desarrollo sustentable de la industria, considerando que en la medida en que la normatividad ambiental ya existente sea aplicada con mayor rigor, los servicios que prestan este tipo de empresas serán más demandados y habrá más oportunidades.
Se estima que para el 2010, en México se requerirán inversiones por 14 mil 463 millones de dólares en infraestructura ambiental y esta oportunidad tendrá que aprovecharse por las pequeñas empresas, calculando que el 55% de la demanda de estos recursos se encausará al tratamiento de aguas residuales de origen urbano e industrial y otro 16% se concentrará en negocios como el manejo de residuos industriales peligrosos y generación eoloeléctrica, previendo además que en los próximos cinco años, la demanda anual de evaluaciones de impacto ambiental será de mil 870 proyectos, 233 más que en la actualidad, mientras que se necesitarán 779 auditorías ambientales y 390 estudios de riesgo al año.
Según información del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), anualmente se generan en México 12 mil 326 toneladas de residuos sólidos como papel, cartón, vidrio, plástico, metales y aluminio y casi un millón de toneladas de compuestos orgánicos. En materia de gases, cada año se emiten a la atmósfera 5 mil 928 toneladas de monóxido de carbono; mil 152 toneladas de óxidos de nitrógeno y mil 168 toneladas de óxidos de azufre, por lo que existe campo para la proliferación de negocios ambientales, existiendo también un mercado potencial en equipo, insumos, laboratorios y servicios como elaboración de estudios de impacto ambiental, entre muchos otros, donde las empresas de menor tamaño pueden participar, calculándose que la inversión en empresas sustentables alcanzará cifras considerables, advirtiendo que existen muchas posibilidades de lograr alianzas para concretar proyectos de este tipo.
A diferencia de lo que ocurre en países como Japón, Holanda, Finlandia y Alemania, México ha desaprovechado la oportunidad de crear empresas sustentables con recursos transferidos de fondos Pyme, provenientes de capitales privados para empresas sustentables que poseen beneficios ambientales o sociales y se dedican a la agricultura orgánica, pesca sustentable, madera certificada y energías alternativas, pero también reciclaje, tratamiento de residuos, tratamiento de agua, y tecnologías limpias.
Alejandro González, Subsecretario de las Pymes de Economía, considera que los empresarios subestiman negocios de este tipo por desconocer lo redituables que pueden llegar a ser, los ingresos que se pueden lograr y las ventajas que pueden obtener quienes se integren a este naciente mercado de negocios en el rubro de limpieza ambiental. De acuerdo con la Cepal, las oportunidades de negocios en el sector de infraestructura ambiental de México es de 14 mil 463 millones de dólares para los próximos cinco años.
Para las aguas residuales de origen urbano se requieren inversiones de 5 mil 551 millones de dólares y para las de origen industrial 2 mil 436 millones de dólares.
En el caso de manejo y disposición final de residuos sólidos municipales, las inversiones se estiman en 728 millones de dólares; para residuos industriales peligrosos 3 mil 365 millones y para residuos hospitalarios biológico-infecciosos 14 millones. En sistemas de control de emisiones atmosféricas de servicio público se requieren inversiones por 368 millones de dólares.
Nuevamente, las oportunidades para la realización de inversiones redituables a un futuro próximo están a la vista. De los inversionistas dependerá su aprovechamiento o su posible utilización por empresarios extranjeros que, con una adecuada administración de riesgos y una visión futurista de negocios, inicien en tiempos no muy lejanos la inmersión en este filón económico de desarrollo sustentable que representa la limpieza ambiental.
Adecuación realizada por Juan G. Jiménez Rivera de Las buenas noticias también son noticia. Publicación de la Presidencia de la República del 16 de noviembre de 2005 y de la cita de David Romo Céspedes, consultor de la Cepal. Grupo Reforma/ Negocios/ Lucero Almanza/ Dayna Meré, Semarnat delegación Colima, departamento de Normatividad y Fomento.