Un programa multidisciplinario, coordinado por el Centro de Ciencias de la Atmósfera, muestra cómo nos afectan las variaciones en la temperatura del planeta y cuáles son las posibles opciones de solución
Clima extremoso, huracanes, incendios forestales, sequías e inundaciones: el cambio climático llegó para quedarse como consecuencia de las emisiones de bióxido de carbono en todo el mundo, entre otras causas.
Según los especialistas, los mayores impactos de este cambio, que implica interacciones complejas entre procesos naturales (fenómenos ecológicos y climáticos) y procesos sociales, económicos y políticos a escala mundial, serán en el largo plazo.
Dada su importancia, el Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA), precursor en el estudio del cambio climático en el país, elaboró un proyecto multidisciplinario en torno de la vulnerabilidad de México ante este fenómeno global, que muestra cómo nos afecta y cuáles son las alternativas de solución que existen.
En el proyecto Estudio de país: México ante el cambio climático participaron investigadores del CCA, de los institutos de Geografía e Ingeniería, y del Programa Universitario de Energía de la UNAM.
"Los escenarios climáticos futuros predicen aumentos en la temperatura, pero no son específicos en cuanto a la precipitación pluvial: en algunos modelos de circulación general de la atmósfera, ésta se incrementaría, mientras que en otros disminuiría", explica Carlos Gay García, director del CCA.
En los estudios de vulnerabilidad se han utilizado dos modelos, con el fin de tener los dos escenarios probables. Así, se ha demostrado que, por un lado, los niveles de severidad de la sequía meteorológica tienden a crecer en varias zonas y que, por el otro, la lucha por los recursos hídricos será mayor, debido a la escasez de éstos y al aumento de la población. De hecho, esta situación ya se presenta en algunas regiones hidrológicas del territorio nacional.
Por lo que se refiere a los ecosistemas forestales, los estudios en ambos escenarios han revelado que el cambio climático induciría modificaciones en 50% de la cubierta vegetal actual (los bosques templados serían los más afectados).
"Además -añade Gay García- algunas zonas costeras bajas en la cuenca del Golfo de México podrían verse amenazadas por un ascenso del nivel del mar y por las tormentas, que encontrarían un camino más libre para penetrar profundamente en el continente."
En relación con las actividades productivas analizadas, la agricultura de temporal decaería seriamente, sobre todo si se toma en cuenta que en la actualidad se obtienen escasas cosechas de maíz de temporal: de una a 1.5 toneladas por hectárea en la mayor parte del país.
Finalmente, los sectores energético e industrial se verían afectados tanto por la escasez de agua como por la inundación de zonas costeras.
Objetivos
Los propósitos del proyecto multidisciplinario del CCA son, entre otros, analizar las implicaciones socioeconómicas del cambio climático y así darle al gobierno la pauta para diseñar estrategias y políticas de respuesta a sus impactos; asistir al gobierno en la aplicación de medidas para restaurar el ambiente, en el entendido de que lo que se haga ahora evitará su degradación en el futuro, y establecer las bases para actualizar las medidas de adaptación y mitigación contempladas por el Convenio Marco sobre Cambio Climático de la ONU (UNFCCC, por sus siglas en inglés).
El CCA ha desarrollado otros estudios sobre cambio climático en varios estados como Tlaxcala. Esta entidad se escogió porque al ser pequeña permite llevar a cabo un experimento de control y, además, presenta la mayoría de las características agrícolas referidas al maíz de temporal que prevalecen en la república.
"Con este tipo de estudios -dice Gay García- se trata de distribuir el conocimiento, ya que no se puede hacer un diagnóstico de todos los estados. Por fortuna, mantenemos contacto con las universidades locales. De esta manera, les podemos transmitir sugerencias para que las apliquen en su región."
Estaciones meteorológicas en CCH y prepas
Hace dos años, el CCA echó a andar el Programa de Estaciones Meteorológicas del Bachillerato Universitario (PEMBU), que consta de una red, a nivel académico, de 14 estaciones ubicadas en los cinco planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades y en los nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria (la información que generan se puede consultar en la página electrónica del CCA: http://serpiente.dgsca.unam.mx/cca/ )
"Con la instalación de esta red de estaciones meteorológicas pretendemos despertar el interés de los alumnos por la ciencia y acercarlos específicamente a temas tales como la temperatura, la radiación solar y la cantidad de lluvia que cae. Es más, ellos llevan estadísticas o records de cuánto llovió en un determinado mes", refiere Gay García.
Los investigadores del CCA analizan constantemente los datos arrojados tanto por estas estaciones como por las que hay en el resto del territorio nacional y los dividen por regiones para saber qué tanto ha variado el clima.
"Así fue como descubrimos que, durante los últimos 50 años, las variaciones de temperatura en México, sobre todo en el Distrito Federal, son de 4 grados, como consecuencia del cambio climático pero también del fenómeno conocido como isla de calor." ( Josefina Rodríguez Rivera)