Este 14 de marzo se celebró por 9na. ocasión el Día Internacional de Acción que se instituyera durante el Primer Encuentro Internacional de Damnificados por las Represas, realizado en Curitiba, Brasil en 1997
Las represas constituyen una de las principales causas de pérdida de bosques. En la actualidad, más de 45.000 grandes represas, con muros de embalse que superan los 15 metros, están obstruyendo los ríos del mundo y sus depósitos cubren más de 400.000 kilómetros cuadrados de suelo.
Estos embalses han inundado millones de hectáreas de bosque, en especial en la zona tropical. Las represas también impactan negativamente la vida de los ríos por la intrusión de sal; por la contaminación de las industrias; por los cambios en el uso de la tierra; por los agroquímicos de los cultivos cercanos; la destrucción de manglares y la pérdida de humedales.
Por su almacenamiento alteran la temperatura, la química, la distribución, la cantidad y ciclo del agua y los ecosistemas acuáticos. Los problemas de un río se acumulan mientras más represas tengan, ya que tampoco permiten recuperar el nivel de oxígeno de las aguas ni la temperatura adecuada cuando ya se topa con otra acumulando gases disueltos.
El efecto de represas tiene un alcance largo, inclusive hasta la costa del mar donde las alteraciones del flujo de nutrientes y sedimentación puede afectar manglares, playas, y la costa en general. Bajo condiciones naturales, un río lleva sedimentos y nutrientes, que son depositados en los bordes a lo largo de su corrida al océano, si no son atrapados en los embalses de represas.
Los sedimentos especialmente importantes en la creación de manglares, caracterizados por su alta productividad, la cual hace posible, entre otras cosas, la producción comercial de camarones. La sedimentación es también crítica para el mantenimiento de playas, las cuales se encogen y desaparecen si las represas previenen el flujo de agua y materiales.
El Día de Acción contra las represas y por los ríos, el agua y la vida, tal como lo sugiere la Red Internacional por los Ríos, es un momento para unirnos en solidaridad para protestar contra el desarrollo destructivo de los ríos.
También es la oportunidad para luchar por la justicia social y los derechos de las comunidades de participar en las decisiones que afectan sus vidas y modos de sustento.