En Argentina, empresarios y funcionarios tomaron contacto días atrás con firmas de capitales inglesas interesadas en realizar inversiones en proyectos que se encuadren en el denominado "Mecanismo para un desarrollo limpio" (MDL)
Fue en el marco de una ronda de negocios que organizó la gerencia de desarrollo de mercado de capitales del la Bolsa porteña.
Los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) son introducidos a través del protocolo de Kyoto como una solución "de mercado" a los problemas de contaminación y calentamiento global. Y para empresas radicadas en las argentina —un país considerado no contaminante— es una oportunidad para recibir una inyección de capitales extranjeros —de países calificados contaminantes— para desarrollar proyectos productivos y "limpios".
Lo concreto es que las empresas de países contaminantes pueden obtener certificados o bonos en la medida que demuestren que realizaron inversiones en proyectos con tecnologías limpias o que contribuyan a bajar el calentamiento global. Cada certificado está cotizando hoy en cerca de 16 euros.
En ese contexto fue que empresas argentinas como Paladini, Cliba, IMPSA, la propia provincia de San Luis o el CEAMSE tomaron contacto con diversos fondos de inversión británicos. Los proyectos hasta ahora registrados a nivel internacional son:
- Extracción de gas de relleno sanitario en Villa Dominico;
- Generación de energía eólica en el parque eólico Antonio Morán;
- Recuperación de gas en el relleno sanitario de Olavarría;
- En camino de registración y aprobación hay, por ejemplo, un proyecto de sustitución parcial de combustibles fósiles por biomasa en el proceso de fabricación de Cementos Avellaneda.
El ingeniero Omar Scatassa, del CEAMSE, explicó que ese organismo concesionó bajo el régimen MDL dos áreas para extracción de gas metano en los rellenos sanitarios de Villa Dominico y el área Norte 3 del Camino del Buen Ayre.En el primer caso recibió aportes de la empresa holandesa Van der Bilt, que extraerá el metano hasta el año 2012. En este caso se calcula que el proyecto rendiría cerca de 600.000 certificados por año, que podrían traducirse en 28 millones de euros a lo largo de la explotación.
También se formó una UTE entre una firma del grupo Pescarmona y la italiana ASGA, para extraer gas por 10 años. Las inversiones totales rondaron los siete millones de dólares.