Experiencia de educación y acción
ambiental, que basándose en el aprovechamientos de los desechos sólidos
generados en nuestras viviendas, sitios de trabajo y centros de estudio; ha
permitido un proceso de aprendizaje comunitario.
Queremos presentar la experiencia de educación y acción ambiental, que
basándose en el aprovechamientos de los desechos sólidos generados en nuestras
viviendas, sitios de trabajo y centros de estudio; ha permitido un proceso de
aprendizaje comunitario para los integrantes del Centro de Reciclaje “Los Curos”
CERCUS y las familias que se han incorporado voluntaria y afanosamente a este
proyecto.
El Centro de Reciclaje Los Curos CERCUS, se concretó en Marzo
de 1.992 con la creación de un almacén comunitario para el aprovechamiento de
aquellos materiales reusables y reciclables que se generaban en la comunidad.
Esta iniciativa respondió a la inquietud de varias personas y agrupaciones de
Los Curos preocupados por el inadecuado manejo de los desechos domiciliarios y
comerciales, con las consecuencias que generan en materia de salud pública y
conservación del ambiente.
Diez años de experiencia permiten mostrar logros y
avances en el aprovechamiento de los desechos sólidos. De igual manera queremos
mostrar los inconvenientes y fallas que hemos tenido en la práctica diaria desde
CERCUS a fin de dar aportes para futuras experiencias y proyectos en el
área.
Organización y funcionamiento del Centro de
Reciclaje Los Curos
Desde su creación CERCUS ha orientado su acción con
los siguientes objetivos:
Promover el Desarrollo Local Sustentable con la
comunidad a través de la Educación Ambiental.
Desarrollar alternativas
económicas mediante la recuperación para el Reciclaje y el Reuso de los desechos
sólidos.
Investigar y promover el aprovechamiento de los desechos sólidos
con participación comunitaria.
Fomentar en la comunidad la capacidad de
comprender autogestionariamente el problema del tratamiento inadecuado de los
desechos sólidos.
CERCUS funciona mediante una estructura organizativa
elemental, basada en un equipo que comparte las labores de captación,
almacenamiento y comercialización de los materiales reusables y reciclables; con
la acción educativa y de investigación para completar la labor de CERCUS.
En la actualidad trabajan en este equipo un
almacenista que labora de Lunes a Viernes de 2:00p.m. a 6:00p.m. Trabaja un
promotor educativo que dedica buena parte de su tiempo al acompañamiento de la
comunidad y centros educativos con información y formación sobre ambiente, con
énfasis en el aprovechamiento de los desechos sólidos. Completan el
equipo de trabajó el Coordinador de la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos que
se encarga del seguimiento y retroalimentación de la acción global y las
personas encargadas del control y administración de los recursos de CERCUS. Es
necesario indicar que la mayoría de estas personas comparten actividades con el
resto de programas de la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos que es la
organización comunitaria que asumió la conducción de CERCUS.
CERCUS se concibió como una microempresa educativa,
demostrativa y autogestionaria, para la comercialización de materiales
desechables. Esta acción se ha fortalecido con el trabajo voluntario de mujeres
y hombres que han dado su aporte durante los diez años de labor.
Logros y dificultades de la
Acción:
Como logros importantes de CERCUS podemos presentar los
siguientes:
* Hasta Diciembre de 2001, se recuperaron 160 toneladas de
desechos sólidos aprovechables.
* Se cuenta con una planta física y
operativa adecuada para la acción, con posibilidad de crecimiento. Un local en
la comunidad en calidad de alquiler, pesos, mobiliario, herramientas y un
vehículo de carga.
* Más de cien familias llevan mensualmente su
desechos al almacén.
* Por concepto de comercializar del material
recuperado han ingresado a la comunidad 6.000.000 de bolívares. Esta cantidad es
destinada para las labores del reciclaje, gastos operativos del proyecto y las
familias que participan en CERCUS.
* Como destino final alternativo se tienen 70
puntos de comercialización de los desechos recuperados. Plantas recicladoras,
industrias, talleres, artesanos, microempresarios y productores de alimentos y
bebidas. Aunque algunos son esporádicos, la mayoría mantienen un contacto
permanente con CERCUS. Esta empresarios son tratados bajo una política de
atención de cliente puesto que son una parte importante de la acción de CERCUS,
dándole viabilidad económica al proyecto.
* 30 instituciones educativas han participado en
las campañas de reciclaje. Cada campaña tiene un componente educativo y un
aspecto práctico, es decir, que los muchachos recuperan los materiales en casa y
escuela, al tiempo que son informados y formados en la materia.
* Mas de 50 instituciones, centros de investigación
y organismos, públicos y privados, han recibido asesoramiento y trasferencia
educativas en CERCUS. Se acercan a buscar información básica sobre el tema,
ideas y orientación para nuevos proyectos, datos y estadísticas, investigaciones
académicas, accesoria técnica y social. CERCUS les sirve de referencia para su
formación o la formulación de sus proyectos.
* 123.500 envases de vidrio de reuso han sido
recuperados. Estos envases en su mayoría se destinan a la pequeña y mediana
industria de alimentos y bebidas de la región andina. Es importante recordar que
son envases que no han estado en basureros, sino que han sido recuperados en los
hogares, recuperados en los sitios fuente de generación.
* El papel recuperado (60,5 toneladas) equivale a
la madera de 1028 árboles en edad madura para producir pulpa de papel. Podemos
decir que CERCUS cuenta con un bosque, o que lo ha salvado.
* Mas de 1350 infantes han visitado a CERCUS en
charlas formativas. Vienen de escuelas, grupos ecológicos y comunitarios, planes
vacacionales o acompañando a sus padres. Estos niños y niñas serán los
protagonistas del cambio de actitud necesaria para implementar la cultura del
reciclaje. Se han impartido numerosas charlas y talleres referidos al
aprovechamiento de los desechos sólidos y de educación ambiental, por varios
municipios del Estado y en otras ciudades del país.
* Se han distribuido 8.000 trípticos educativos,
contentivos de información obtenida durante el desarrollo del proyecto, como
apoyo a la acción formativa de CERCUS.
* La inversión de 150.000 Bs del crédito con que
inició el proyecto, ha logrado movilizar cuarenta veces esta cantidad, solo por
concepto de comercialización. A esto hay que agregar las donaciones al proyecto
en función de la comunidad. Aunque CERCUS ha recibido un apoyo externo a la
autogestión, esta cifra son de todas maneras más rentables, productivas y
beneficiosas para el ambiente y la comunidad que seguir enterrando y quemando
los desechos.
* Por último, y no por ellos lo menos importante,
se han diseñado estrategias educativas y de acción para la promoción comunitaria
del tema, se cuenta con métodos y técnicas para desarrollar una acción similar
en otras comunidades. La practica enseña y proyecta nuevas ideas.
A los logros, también debemos añadir que la
existencia de CERCUS también ha presentado dificultades para su continuidad y
mejoramiento. Se tiene claro que un centro de acopio comunitario no es la
solución definitiva al problema del inadecuado manejo de los desechos en la
comunidad. Si se suma la falta de políticas públicas en los ámbitos municipal,
regional y nacional, tenemos que hay un largo trecho que recorrer para dar una
respuesta ambientalmente sustentable, económicamente factible, técnicamente
adecuada y socialmente aceptable.
Este proyecto es una iniciativa comunitaria
continuada y generadora de ideas; lo que hace que haya sido reconocida con su
estudio, reseña y replica en otras partes del país. El Centro de Reciclaje “Los
Curos” como uno de los primeros centro de acopio comunitario en el país, ha
servido de experimento y prueba para proyectos más ambiciosos como lo es el de
la Universidad de los Andes para los municipios del Estado. Investigadores
nacionales e internacionales han reseñado el trabajo de CERCUS. También hay que
señalar la proyección que ha recibido la comunidad hacia el país, mediante su
reconocimiento de comunidad organizada y el aprendizaje que supone el haber
estado vinculado al proyecto CERCUS para profesionales y líderes comunitarios,
tanto de Los Curos como de otros lugares.
En definitiva son muchas los aportes personales y
los esfuerzos grupales que han hecho avanzar a CERCUS. Esas horas de trabajo,
materiales que cargar, libros que revisar, cuentas por sacar, cálculos tediosos
y pesados, dinero que rendir, compromisos adquiridos que cumplir, costales que
llenar, botellas que limpiar, personas que conocer, sitios que visitar, precios
que negociar, cargas de materiales que montar al camión, situaciones difíciles
que resolver, ratos alegres y satisfactorios que vivir, ventas exitosas, deudas
por cobrar, y muchos otros eventos que significa un diario aprendizaje a quienes
hemos compartido esta experiencia comunitaria.
Debemos decir que el aporte de quienes se han
involucrado, los que están, y los que han estado, son la razón de la
subsistencia de CERCUS en el tiempo.
Para culminar debo agradecer la invitación a este
evento que pugna por una sociedad conciente de sus retos ambientales y
permitirme dirigirme a este grupo de líderes que pueden marcar el inicio de
cambios profundos en las comunidades del Estado. Debo reconocer la colaboración
prestada por Diana Lobo, Clara Contreras, y José Araque del equipo de CERCUS por
sus aportes para la elaboración de esta ponencia. Y a todos ustedes gracias por
su paciencia y desde el Centro de Reciclaje Los Curos y la Cátedra de la Paz y
Derechos Humanos estamos a su servicio y cooperación. Nos sumamos a la
iniciativa de los organizadores de este evento y a las conclusiones que podamos
tener en estos tres de días de trabajo.
Julio Alexander Parra Maldonado
Licenciado en Educación, Docente, Investigador y
Promotor Comunitario integrante de la Cátedra de la Paz y Derechos Humanos
“Mons. Oscar Arnulfo Romero”. cercus@catedradelapaz.org
Ponencia presentada en el
Seminario – Taller para Líderes Ambientalistas del Estado Mérida. San Juan de
Lagunillas. Municipio Sucre. Estado Mérida. Del 16 al 18 de Mayo de
2002.