México se está convirtiendo en uno de los
mayores productores de orgánicos. El café es uno de los productos mexicanos mejor posicionados en diversas regiones
Durante el año pasado México exportó productos orgánicos por una suma de 250 millones de dólares, lo que permite prever que tiene amplias oportunidades de incrementar su participación en este nuevo mercado que crece a un ritmo anual promedio mundial de 25 por ciento, aseguró el director del Bancomext, Héctor Reyes Retana.
Durante el foro de impulso a la promoción de
productos orgánicos organizado por el banco de desarrollo, el funcionario señaló que con el café,
México es reconocido por tener una posición de liderazgo, pero al destacarse entre los cuatro países con mayor
biodiversidad, es de esperarse que aumente sus ventas en otros productos como frutas, hortalizas, especias y miel.
Afirmó que los productos orgánicos no son una moda pasajera sino una clara tendencia que irá, ganando terreno que se refleja en los hábitos de consumo de los hogares, pues tan sólo el año pasado las ventas a nivel mundial de esa clase de productos ascendió a 30 mil millones de dólares.
Ubicó como oportunidades de negocio a Norteamérica, la Unión Europea y Japón, ya que el consumo se está desarrollando fuertemente en economías de elevado
desarrollo económico como las mencionadas.
De ahí que consideró necesario aprovechar y hacer realidad el potencial de ese mercado mediante la difusión e identificación de productos con mayor demanda, así como los canales de distribución que permitan llegar de manera más directa y eficiente a los centros de
consumo.
Según Reyes Retana, la producción y exportación de
orgánicos y productos no tradicionales son una alternativa real de desarrollo regional que contribuye a mejorar el nivel de vida de importantes grupos de población rural.
Bancomext confirmó su interés de apoyar a los productores y exportadores
mexicanos mediante servicios de promoción no financiera tanto en el país como en el exterior.
Ante productores e importadores de varios países, resaltó que los
cultivos orgánicos presentan otras ventajas, como la generación de empleos, atractivas condiciones de comercialización asociadas a los elevados precios prevalecientes para estos productos y las posibilidades que ofrecen para el
desarrollo regional.
Reconoció que para ganar mercado debemos desarrollar la cultura de la certificación porque es uno de los aspectos más importantes para comercializarlos.