Los productores orgánicos de Costa Rica se reunirán en un seminario la
próxima semana con el objetivo de fortalecer la investigación y el
intercambio de conocimientos
Se trata de un sector emergente que el año pasado manejó US$5,4 millones de dólares, entre el mercado de exportación y el local.
Miguel Castro, gerente del Programa Nacional de
Agricultura Orgánica que depende del Ministerio de la Producción,
afirmó que en la actualidad los principales retos son la apertura de
los mercados y la competitividad de otros productores en la región.
Castro dijo que la idea es identificar experiencias
exitosas para aumentar la competitividad. Agregó que una de las bases
de este estilo productivo es que los componentes social y ambiental no
son sacrificados en pro de los objetivos comerciales.
Entre el 21 y el 23 de agosto la Universidad EARTH será
la sede del quinto encuentro nacional de producción orgánica. Los
participantes podrán asistir a 45 charlas técnico-prácticas y además a
varias mesas redondas sobre temas como mercados locales y crédito.
Una alternativa eficiente
Heiner Castillo, encargado de la Finca Integrada
Orgánica de la Universidad EARTH, recordó que el producto orgánico se
cultiva y procesa utilizando tecnologías no contaminantes, haciendo uso
de abonos orgánicos y sin uso de agroquímicos sintéticos como
insecticidas, herbicidas, fungicidas y fertilizantes.
Añadió que los productos orgánicos son más nutritivos,
de mejor sabor y seguros para la salud y la de los agricultores que los
producen, pues no se utilizan sustancias tóxicas en su elaboración.
Además, ayudan a conservar el medio ambiente, protegiendo los suelos,
las fuentes de agua y la atmósfera.
Miguel Castro explicó que en Costa Rica hay
aproximadamente 5.000 agricultores que producen en casi 10.000
hectáreas certificadas. Dijo que los países europeos, Estados Unidos y
Japón mantienen una alta demanda de los productos orgánicos, por eso el
reto de la competitividad es prioritario.
Costa Rica aún no produce en cantidades importantes por
eso todavía está lejos de aprovechar esos mercados. Otro de los
desafíos es aumentar las áreas de producción, manteniendo una alta
calidad; procesar y ofrecer productos terminados para aprovechar el
valor agregado y mejorar la capacidad de comercialización de las
organizaciones.
La actividad es organizada por el Programa de
Investigación y Transferencia de Tecnología en Producción Orgánica
(Pitta-PO), y cuanta con el apoyo de la Universidad EARTH, el
Movimiento de Agricultura Orgánica Costarricense (Maoco), la
Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la
Agencia de Cooperación HIVOS.