El cambio climático global provocará aumento en el nivel del mar, que en Cancún
se manifestará con daños materiales en cientos de hoteles y pérdidas de miles de
millones de dólares ante la retirada de vacacionistas; hasta ahora seis de diez
ciclones intensos del océano Atlántico se presentaron en el Caribe
La tercera comunicación nacional de México ante la convención marco de
Naciones Unidas sobre cambio climático, que se presentará en la próxima
conferencia de las partes sobre el tema, indica que pese a que la mayor
actividad de huracanes es en los periodos de baja actividad turística, el
problema es que la recuperación puede llevarse por lo menos tres meses.
El documento refiere que el cambio climático provocará aumentos en la
temperatura del mar y se prevé que en dos o tres décadas en el Caribe, el Golfo
de México y el Pacífico mexicano se dé un incremento de entre uno y 2 grados
centígrados.
Como ejemplo menciona que el año pasado se presentó una anomalía de 1.5
grados centígrados en la temperatura de la región, lo cual estuvo asociado al
incremento en el número de huracanes en la zona, que además presentaron gran
intensidad, como Katrina y Wilma.
Duplicar la concentración de bióxido de carbono produciría elevaciones en la
temperatura de la superficie del mar, que resultarán muy probablemente en
huracanes 16 por ciento más intensos; con aumentos de alrededor de 6 por ciento
en vientos máximos y precipitaciones 18 por ciento más intensas alrededor del
huracán, advierte el informe.
Aunado al incremento proyectado en eventos extremos, se tiene el proceso de
elevación del nivel del mar, el cual se modificará en la zona costera, "cuando
se combine con el efecto de marejada, que ocurre durante las tormentas y
huracanes".
Ante el calentamiento global previsto por el panel intergubernamental de
cambio climático, "podemos esperar huracanes más intensos que los ocurridos
hasta ahora en el mar Caribe, por lo cual Cancún requiere tomar medidas de
adaptación ante este hecho, con el fin de mantener de forma sostenible y durante
las siguientes décadas su actividad turística, social y económica".
Las recomendaciones que propone son: desarrollar un reglamento de
construcciones adecuado, rediseñar los hoteles y construcciones cercanas al mar,
a partir de que el oleaje será extremo, y reducir la vulnerabilidad de las vías
de acceso.