El secretario general de la ONU, Kofi Annan, lanzó hoy un plan para ayudar a
Africa a luchar contra el calentamiento global, y criticó una “aterradora falta
de liderazgo” a la hora de enfrentarse a lo que calificó una de las mayores
amenazas del mundo
“El cambio climático global debe ocupar su papel junto a esas amenazas
-conflictos, pobreza, la proliferación de armas mortíferas- que han monopolizado
tradicionalmente la atención política de primer orden”, dijo a los ministros
reunidos en una conferencia de la ONU.
Annan anunció el plan de seis
agencias de la ONU calificado “Proyecto Nairobi” para ayudar a los países en
desarrollo, especialmente en Africa, a conseguir más fondos para promocionar las
energías limpias como la eólica y la hidroeléctrica, e instó a los ricos países
donantes a contribuir al mismo.
También dijo que los organismos de medio
ambiente y desarrollo de la ONU estaban lanzando una iniciativa para ayudar a
los países pobres a tener en cuenta el cambio climático en sus planes de
desarrollo, como construir carreteras, puentes o edificios que soporten más
inundaciones o sequías.
“El cambio climático no es simplemente un
problema ambiental, como demasiada gente sigue creyendo. Es una amenaza
universal”, dijo en las conversaciones, en las que se están buscando fórmulas
para ampliar el Protocolo de Kioto de la ONU sobre la lucha contra el cambio
climático más allá del 2012.
“Aunque el Protocolo de Kioto es un avance
crucial, ese avance es demasiado pequeño. Y mientras consideramos cómo avanzar
aún más, sigue habiendo una aterradora falta de liderazgo”,
añadió.
Annan, un ghanés que abandonará su cargo en la ONU en diciembre,
no mencionó el nombre de ningún país en su intervención ante los ministros de
Medio Ambiente de unos 100 países.
Estados Unidos, el mayor emisor de
gases con efecto invernadero del mundo, y Australia son los únicos grandes
países industrializados que no firmaron Kioto, por el que 35 naciones aceptaron
recortar las emisiones de este tipo de gases de plantas eléctricas, fábricas y
automóviles.
Fuente: Reuters