El cambio climático se hizo sentir. Una fuerte tormenta de granizo y
viento azotó a la ciudad. Las ráfagas de vientos alcanzaron altas velocidades
y el tamaño de los granizos superó los 8 centímetros de diámetro. Las vías
de comunicación quedaron interrumpidas
Incontables automóviles que se encontraban en la calle sufrieron roturas de
cristales y en muchos hogares los vidrios no soportaron los golpes del granizo.
Las calles se encontraron tapizadas por ramas y hojas de los árboles, siendo
cuatro las victimas fatales tras la tormenta.
Durante largos minutos fue imposible comunicarse telefónicamente con buena
parte de la ciudad, y media hora después de finalizada la tormenta
continuaba colapsado el servicio de telefonía celular.
Una muestra más del cambio climático.