Bienvenido!

  INDICE SUSTENTABLE

Ambiental

Agua
Biodiversidad
Biología
Cambio Climático
Aire
Desarrollo Limpio
Impacto Ambiental
Orgánicos
Residuos
Reciclaje
Tecnología Limpia

Humano

Consumo Sustentable
Cooperación
Derechos Humanos
Desarrollo Humano
Educación Ambiental
Protección al Consumidor
Pueblos Indígenas
Responsabilidad Social Empresaria
Solidaridad
Voluntario

Económico

Comercio Justo
Calidad Ambiental
Producción Limpia
Apoyo a Pymes
Micro Crédito
Turismo Sustentable
Comercio _Internacional

Político

Agenda 21
Agenda 21 Local
Desarrollo Local
Transparencia
Servicios
Cursos y Postgrados
Capacitación a Distancia
Boletín Desarrollo Sustentable
Glosario Ambiental
Centro Virtual de Capacitación para el Desarrollo Sustentable
Campus Virtual
Blog D-Sustentable
Consultoría
¿Preguntas?
Que es el Desarrollo Sustentable
Diferencia entre Desarrollo Sustentable y Desarrollo Sostenible
Agenda 21
Agua Vida
Cambio Climático Ya
Comercio Justo y Consumo Responsable
Cuidemos el Medio Ambiente
Consumo Sustentable
Desarrollo y Sustentable
Desarrollo Sustentable
Desarrollo Sostenible
Responsabilidad Social Empresaria


 Cooperación para el desarrollo la ayuda no es suficiente

CooperaciónPablo Izquierdo reflexiona sobre el positivo empeño del Gobierno de Aznar por ligar la ayuda a la cooperación al fortalecimiento institucional de los países receptores.



Lo decía Aznar en Cartagena de Indias el pasado fin de semana. Lo dice el presidente de un gobierno, el de España, que en los últimos ocho años ha incrementado la contribución oficial de España para el desarrollo hasta el 0,31 % del PIB. El gobierno del partido popular ha destinado en sus dos mandatos 11.700 millones de euros a este concepto. El partido socialista durante cuatro mandatos apenas consiguió aportar 6.900 millones de euros. Estos datos, que son significativos para juzgar las prioridades de un gobierno en materia de política exterior, son respuesta suficiente para aquellos que piensan que la tan manida "solidaridad internacional" se mide en esos términos. En España, desgraciadamente, el debate suele reducirse a ello y pocos se preguntan, si efectivamente existe una correlación entre ayuda, crecimiento, desarrollo, democracia, libertad económica, etc. Si lo hacía Aznar en Colombia.

La realidad es que Aznar ha colocado a España entre los países más generosos del mundo. Cuando se pregunta a los españoles sobre estas políticas (ver barómetros del CIS), la mayoría opina que la actual posición de España es suficiente y son partidarios de aumentar la ayuda a determinados países y disminuirla a otros. Aznar hizo un discurso importante, a modo de despedida oficial de Iberoamérica como presidente del gobierno. En su intervención se puso de manifiesto, además, el sentido último de las amplias reformas que su gobierno ha impulsado en España. También en política exterior. España ahora cuenta más. Y cuenta más, entre otras cosas, porque la ayuda española ha estado condicionada al fortalecimiento institucional de los países beneficiarios. Cuenta más porque la cooperación no se ha limitado a la simple ayuda. Democracia y Desarrollo han sido inseparables en los objetivos recientes de la política exterior española. El sentido de la responsabilidad es una cualidad acusada en el presidente español y por ello reconocía ante intelectuales de gran prestigio, mandatarios y exmandatarios iberoamericanos, que "Nuestra primera obligación como gobierno es que el funcionamiento del Estado democrático y sus instituciones garanticen la libertad y la seguridad creando el marco adecuado para el crecimiento y la prosperidad. En este sentido, la cooperación internacional con los países en desarrollo es sin duda un elemento de solidaridad, pero no es suficiente. Desarrollar una economía de mercado basada en un marco jurídico claro, en la propiedad privada, en la libre empresa y en una decidida apertura al exterior puede hacer más por erradicar la pobreza que toda la ayuda humanitaria".

Desde mi experiencia de ocho años en el parlamento español y en políticas de cooperación para el desarrollo, reconozco que las palabras de Aznar me provocaron en Cartagena de Indias una profunda emoción y satisfacción al tiempo. Qué fácil es hacer demagogia con estas cuestiones y que fácil es mercadear con el sufrimiento ajeno, cuando no se conoce la realidad. Decía Aznar también: "La experiencia nos demuestra que la apertura comercial y la liberalización son los motores que impulsan el desarrollo. Sin inversión no hay crecimiento y sin crecimiento no se puede vencer la pobreza. Estoy convencido que las medidas proteccionistas con que algunos gobiernos tratan de proteger sus mercados no hacen sino impedir el crecimiento y las mejoras sociales". Es la historia de siempre, la historia de los privilegios y los privilegiados que defienden a fuerza de leyes, reglamentos e incluso violencia, posiciones de ventaja para impedir la competencia, la libertad, la prosperidad, la igualdad de oportunidades. En España y en Europa hay quienes siguen pensando que la libertad económica atenta contra los más desfavorecidos. En un batí burrillo incomprensible se mezclan nacionalistas, izquierdistas nostálgicos, antiglobalizadores, ecologistas radicales, racistas y violentos antisistema… Van contra la historia y salen en defensa de los privilegiados de siempre, de las oligarquías de siempre. Unos lo saben y otros no lo saben… En fin, es la historia de siempre.

En Cartagena de Indias Aznar hizo un discurso para el futuro. Atentos todos. El mejor presidente que ha tenido la democracia española tiene un extraordinario reconocimiento fuera de España. En España también, para la mayoría. Siempre hay algunos pocos, herederos de viejos rencores de esas dos españas periclitadas y con minúscula, que le negarán el pan y la sal. Peor para ellos.



 




Agregar a Favoritos