El Global Action Plan (GAP) de Naciones Unidas, cuyo objetivo es impulsar
en la práctica hábitos de conducta sostenibles, intentará implicar al mayor número
de hogares donostiarras en el compromiso con la sostenibilidad cotidiana, después
de que el Ayuntamiento de San Sebastián se haya sumado a este programa que se
desarrolla en Euskadi a través del departamento de Medio Ambiente del Gobierno
vasco
La consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Esther
Larrañaga, presentó hoy en San Sebastián, junto al alcalde, Odón Elorza,
esta iniciativa que se desarrollará durante los próximos meses en las tres
capitales de la CAPV, la comarca de Lea-Artibai, Deba-Goiena y la Cuadrilla de
Salvatierra, zonas que concentran un 48% de la ciudadanía del País Vasco.
Larrañaga subrayó que el programa GAP, que se
desarrolla también en otros lugares de Europa y Estados Unidos,
"constituye un valioso instrumento en la medida en que ayuda a cambiar
nuestros hábitos como ciudadanos hacia un estilo de vida más sostenible".
Según explicó, esta iniciativa forma parte de una estrategia
global y recordó que el Plan Vasco de Consumo Ambientalmente Sostenible,
recientemente aprobado por el Gobierno Vasco, tiene como objetivo
"hacer posible que los ciudadanos sepan, quieran y puedan consumir de forma
responsable".
La consejera destacó que el programa GAP permitirá al
ciudadano "llevar la sostenibilidad al día a día de cada hogar,
mostrando las repercusiones de cada acción, impulsando cambios de actitud y
ofreciendo pautas para adoptar conductas sostenibles". "Se
trata de mejorar las condiciones de vida de las personas, reduciendo el impacto
que generamos sobre el medio ambiente, a través de un conjunto de
acciones, sencillas acciones, que se pueden realizar desde el propio
hogar".
A su juicio, "la mejor inversión que podemos hacer para
salvaguardar el mañana es el esfuerzo que hoy dediquemos a extender la cultura
de la sostenibilidad en el ámbito de la administración, a través de
una gestión racional; en el mundo de la empresa, mediante una producción
sostenible y también en la esfera de la ciudadanía, haciendo un consumo más
responsable".
EXPERIENCIA POSITIVA
Larrañaga recordó que Euskadi ya acogió en 2004 una
experiencia piloto de este programa en Urdaibai y la comarca del Bajo Deba, que
se saldó con altas cotas de participación y resultados muy positivos.
En concreto, un total de 4.000 familias tomaron parte y
consiguieron reducir alrededor de 700 toneladas sus emisiones de CO2,
mientras que descendieron los consumos de agua (15 millones de litros
menos) y energía (un 17% menos), y aumentaba un 10% el uso de los contenedores selectivos
de residuos.
Las personas que participen en el Programa 'GAP' recibirán una
serie de consejos para utilizar eficientemente el agua y la energía,
hacer compras más sostenibles y minimizar los residuos domésticos.
La iniciativa, además, trata de impulsar y fomentar nuevos hábitos de
movilidad. Para ello, recibirán un manual en sus casas, con diferentes
recomendaciones prácticas y al final del programa podrán comparar los hábitos
anteriores con los que hayan adquirido a la conclusión de esta iniciativa.
Las acciones de cada uno de los cuatro ámbitos temáticos, como
son agua, energía, transporte y cesta de la compra y gestión de residuos,
durarán un mes cada una, en las que no se exigen grandes esfuerzos, sino pequeños
gestos. El programa GAP concluirá a finales de mayo y sus resultados se
harán públicos después de esa fecha.
Por su parte, Elorza destacó como objetivos medioambientales
del Consistorio donostiarra vincular los polígonos residenciales a sistemas de
transporte público, vincular redes peatonales y de bidegorris, posibilitar
sistemas de tratamiento de recogida selectiva de basura,
alumbrado público con bombillas de bajo consumo, la arquitectura bioclimática
e incorporar espacios verdes a los nuevos barrios.