Ante el doble reto que suponen el cambio climático y la crisis energética, la
Comisión Europea demandó ayer una "nueva revolución" industrial para recortar en
al menos 20% las emisiones causantes del cambio climático e incrementar la
producción de energías renovables
Es la primera vez que la Comisión Europea (CE, institución de la Unión
Europea) propone objetivos obligatorios, que llegan después de constatar que las
cifras previstas en biocombustibles para 2005 (2%) y 2010 (5.75%) no se
cumplieron.
De manera paralela, en Ginebra, el Foro Económico Mundial divulgó un estudio
según el cual, entre las amenazas que se ciernen sobre la población del planeta
en 2007 figuran una agudización del cambio climático, cuyo impacto va más allá
de lo económico.
El estudio del Foro señaló que las emisiones de anhídrido carbónico están
aumentando con gran fuerza, y advirtió que el derretimiento de la capa de hielo
del Ártico podría acelerar y profundizar el cambio climático del planeta.
Además de propuestas, la CE presentó un alarmante estudio de impacto que
alerta que la costa mediterránea afrontará en el futuro importantes sequías,
pérdidas en la agricultura y otros problemas relacionados con el calentamiento
del planeta.
Otros afectos adversos para España y los países del sur serían la pérdida de
productividad de las cosechas (que mejorarán en el norte de Europa) y el aumento
del número de muertes anuales derivadas de las altas temperaturas.
El informe plantea un conjunto de acciones para combatir el cambio climático
a partir de 2012, año en que expirarán los compromisos del Protocolo de Kioto.
El objetivo es evitar que la temperatura global del planeta se incremente en más
de dos grados centígrados con respecto a 1990.
La meta es llegar a "una economía libre del carbono" que emiten los
combustibles fósiles, dijo el presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso.
Además de proponer el recorte de al menos un 20% de emisiones para 2020 en la
UE, la Comisión Europea pidió que el conjunto de países desarrollados las
reduzca en 30%, objetivo al que la Unión Europea se sumará si otros también se
comprometen a ello.
El comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, precisó que el recorte
"unilateral" de 20% debe ser sólo "el paso siguiente esencial" en la lucha
contra el cambio climático y recordó que la CE quiere que el nivel global de
emisiones se reduzca al menos a la mitad para 2050.
El cambio climático es el aumento paulatino de la temperatura media del
planeta, debido a la mayor concentración de gases tóxicos.
"Los días de energía segura y barata en Europa se han acabado", sentencia el
documento aprobado por el Ejecutivo comunitario.
La energía nuclear es, para la CE, una de las soluciones para combatir el
cambio climático y reducir la dependencia energética de la UE, que supera 50% de
todo su consumo, y que podría llegar a 65% en 2030. Sin embargo, la Comisión
Europea reconoció que las decisiones sobre la energía nuclear corresponden a
cada país.