Vinay B. Nairy dos colegas, tres profesores de la Escuela de Negocios Wharton,
investigaron si las obras de caridad – como donar dinero para investigaciones
médicas– benefician las finanzas de una empresa. Concluyen que todo depende del
negocio
"Filantropía empresarial y ganancias tienen relación positiva sólo en negocios
con alta intensidad publicitaria y alta competencia”, dicen los investigadores
citando como ejemplos los sectores bebidas y venta minorista. En los sectores de
baja publicidad, como el de los chips de computación o los servicios b-to-b, “la
realidad es que existe una asociación negativa entre filantropía y ganancias."
Esta variación en los resultados llega en un momento en que aumenta el número
de empresas que se presentan a la sociedad como buenos y generosos ciudadanos.
"En la comunidad empresarial, la responsabilidad social de las empresas (CSR) se
ha convertido en un tema fundamental," escribe Nair en un trabajo titulado "Un
modelo para la filantropía empresarial," que firma junto a Raymond Fisman y
Geoffrey Heal, ambos profesores de la Columbia Business School.
Citan allí una encuesta realizada el año pasado por The Economist sobre las
donaciones de las empresas. De los 135 ejecutivos y 65 inversionistas que
respondieron, 85% dijo que la responsabilidad social empresaria era una
consideración "central" o "importante" en las decisiones relacionadas con
inversiones.
“Se cree que los consumidores prefieren comprarles a las empresas que tienen
altos estándares éticos”, dice el documento. “Si eso es cierto, entonces las
empresas pueden aumentar sus ganancias actuando como ciudadanos modelo”.
En algunos casos, las empresas logran transmitir “una imagen cálida” a sus
clientes, haciéndolos sentir bien comprándole a una empresa que parece actuar
con responsabilidad cuando fabrica o cultiva sus productos.
Pero si bien la filantropía empresaria suena como algo muy loable, no todos
creen que sea siempre una buena idea. El economista Milton Friedman opinó en su
momento que las firmas deberían limitarse a bajar sus precios y dejar que los
clientes hagan sus propias donaciones de caridad. En la misma línea, algunos
creen que “las donaciones que hacen las empresas significan un derroche del
dinero de los accionistas”, dice Nair. Los accionistas pueden no estar de
acuerdo con la forma en que los directivos de la empresa deciden orientar las
donaciones y tal vez preferirían, como cualquier consumidor particular, obtener
mayores dividendos y usarlos para hacer obras de caridad que elijan
personalmente o para comprar lo que se les ocurra.
El factor confianza
Pero Nair y sus colegas teorizan en su trabajo que las obras de caridad
pueden ser buenas para las finanzas porque ayudan a convencer a los consumidores
que una empresa y sus productos son confiables. La confianza influye en muchas
compras, especialmente cuando no salta a la vista por qué un producto es mejor
que otro. El ejemplo que dan es el de los “alimentos naturales”, que valen más
que los comunes aunque muchas veces su sabor no es mejor que el de los demás.
Aplicando el mismo argumento al mercado amplio, los investigadores explican
por qué la filantropía empresarial se da más en los negocios con alta
publicidad, “allí donde la imagen de una firma es importante para los
consumidores”, y en negocios donde las firmas están muy juntas con sus productos
en el mercado. La filantropía visible aporta una “fuente de diferenciación de
producto en un espacio que de otra forma es altamente indiferenciado”, dice el
documento.
¿Genera ganancias?
Para explorar sobre la relación entre donaciones y ganancias, los
investigadorse reunieron datos financieros desde 1991 a 2003 sobre 3.000
empresas de la base de datos de Compustat. También usaron una base de datos de
KLD Research & Analytics enfocada especialmente en “acciones sociales”.
Encontraron, como sospechaban, que había mucha más filantropía en negocios
donde la publicidad es intensiva. Pero en lo que hace a rentabilidad, ser
generosos redituaba, o al menos no implicaba una carga financiera, sólo en
determinadas circunstancias. "En negocios de publicidad intensiva, hay una
relación más positiva entre filantropía y ganancias," concluyen los
investigadores. "En un negocio con poco gasto publicitario," como la industria
siderúrgica, "hay en realidad una asociación negativa entre filantropía y
ganancias."
Desde la perspectiva de la competencia, "para industrias competitivas, el
costo directo de hacer donaciones es compensado por los beneficios de la
diferenciación". No quiere decir esto que la filantropía va a hacer rica a la
empresa, aclaran, pero al menos no le dañan las finanzas. "La filantropía puede
actuar como una señal que indica que los productos de una firma son confiables y
brindan alta calidad cuando el consumidor no puede comprobarlo antes de
comprar”, concluye el documento.
Las empresas pueden también usar la filantropía como una señal de la calidad
de sus productos y su preocupación por el consumidor”. Y finalmente, los
investigadores sugieren que la filantropía podría ser usada por industrias donde
los productos son menos diferenciados, como la petrolera, por ejemplo.
Nair sostiene que los resultados de su equipo son la “primera demostración de
que la filantropía empresarial pueden tener un impacto tanto positivo como
negativo en las ganancias según la industria . Si ésta es de publicidad
intensiva, no le daña las ganancias. Según él, las conclusiones de su trabajo
podrían usarse para dar forma al mensaje publicitario de la compañía. “Si lo que
mueve a los clientes es la confianza, la publicidad debería adoptar una forma
diferente y remarcar que la firma es un buen ciudadano del mundo”.