La FAO apoya un plan para la eliminación gradual de
plaguicidas muy tóxicos en los países en desarrollo
Unos 70.000 productos químicos, entre los que se incluyen
los pesticidas, están disponibles actualmente en el mercado. El control de estas
sustancias es todo un reto para las autoridades internacionales, ya que pese a
que muchos de los plaguicidas considerados tóxicos ya se han prohibido en muchos
países, aún se comercializan en los que se encuentran en desarrollo.
Ahora, la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
acaba de valorar de forma positiva la propuesta de la empresa danesa Cheminova
para la eliminación gradual de plaguicidas muy tóxicos en los países en
desarrollo, de acuerdo con lo que dicta el Código Internacional de Conducta para
la distribución y uso de pesticidas.
A finales del pasado mes de diciembre las autoridades sanitarias alemanas
confirmaban a los servicios de la Comisión Europea la presencia de residuos de
pesticidas no autorizados en pimientos frescos de origen español. En concreto,
se hallaron residuos del plaguicida no autorizado isofenfos metil en 9 de 15
muestras de pimientos analizadas. Pese a que las autoridades sanitarias
españolas han reconocido que no existe un riesgo significativo para la salud de
los consumidores, dada la mínima presencia del producto y a que sería necesario
consumir de forma continuada cantidades muy elevadas de pimientos contaminados,
el pesticida no debería haber llegado a la cadena alimentaria.
Con el fin de evitar episodios como este nace la propuesta de la empresa
danesa Cheminova, que acaba de presentar a la FAO un plan para la eliminación
gradual de los plaguicidas considerados muy tóxicos en los países en desarrollo
y para la reducción de los riesgos que estas sustancias plantean.
En concreto se
trataría de eliminar los plaguicidas que se encuentran en la clase I, de acuerdo
con la clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que incluye
el paratión-metilo y el monocrotofos entre el año 2007 y el 2010.
Esta reducción
debe hacerse ?cuanto más pronto mejor?, reconoce el director de Producción y
Protección Vegetal de la FAO, Shivaji Pandey, aunque admite que ?no hay manera
de garantizar que las sustancias químicas presentes se utilicen en los países en
desarrollo respetando los márgenes aceptables de riesgo?.
Si bien sustancias
como las descritas están prohibidas o estrictamente limitadas en muchos países,
la restricción no se garantiza en muchos otros. Algunas zonas como China,
Tailandia y Vietnam ya han empezado a prohibir el uso de muchos de estos
plaguicidas, algo que deberían tomar como ejemplo otros que no aún no lo hacen.
Código de conducta
En 1985 se adoptó el Código Internacional de Conducta para la Distribución y
Utilización de Plaguicidas, uno de los primeros códigos de conducta voluntarios
destinado a aumentar la seguridad alimentaria y proteger la salud humana y el
medio ambiente.
Con él quedaban establecidas normas de conducta de carácter
voluntario para todas las entidades públicas y privadas que intervienen en la
distribución y uso de plaguicidas o tienen alguna relación. A principios de 2006
la Organización Internacional del Trabajo (OIT) adoptaba también una resolución
en la que se pedía la prohibición de cualquier tipo de crisolitos, implicado,
según la OMS, en miles de muertes en todo el mundo por cáncer de pulmón.
En 2008 está previsto que se analice el endosulfán, un pesticida muy
utilizado en todo el mundo, especialmente en los cultivos de algodón. Estas
sustancias podrían entrar a formar parte de la ?lista de vigilancia? de las
sustancias peligrosas establecida bajo en Convenio de Rótterdam sobre
Consentimiento Fundamentado Previo (CFP), aplicable a ciertos plaguicidas y
productos químicos peligrosos objeto de comercio internacional. Esta lista
pretende promover la transparencia y el intercambio de información sobre los
riesgos potenciales de estos productos.
La lista incluye 22 plaguicidas peligrosos como clorodimeform,
clorobencilato, diclorido de etileno y compuestos de mercurio. También incluye
fórmulas de pesticidas en polvo con una mezcla de benomilo al 7% o a
concentraciones superiores, carbofurano al 10% o a concentraciones superiores y
tiram al 15%. También incluye 11 productos químicos de uso industrial: cinco
clases de amianto (actinolita, antofilita, amosita, crocidolito y tremolita),
bifenilos polibromatados (PBB), bifenilos policlorinados, (PCB), terfenilos
policlorinados (PCT), tetraetilo de plomo y tetrametilo de plomo y tris
(dibromopropilo, 2,3) fosfato.