Con el aura de una estrella de cine y el prestigio
de un profeta, el ex vicepresidente y candidato presidencial Al Gore
regresó al Congreso estadounidense para advertir que el planeta
enfrenta una "emergencia" a menos que se reduzcan las emisiones de gas
carbono y el calentamiento global.Gore pidió al Congreso que adopte
serias medidas para enfrentar el cambio climático, un problema que
considera como cada vez mayor y de creciente gravedad.
Gore, que
fue senador antes de ser vicepresidente con Bill Clinton y un fracasado
candidato presidencial en 2000, retornó a Washington como un triunfador
y con el brillo agregado de que su discurso básico sobre el
calentamiento global se convirtió en un filme que bajo el título Una verdad inconveniente ganó este año el Oscar cinematográfico al mejor documental.
Pero
la triunfal reaparición de Gore en el Congreso fue "manchada" por las
dudas políticas de legisladores republicanos sobre el calentamiento
global y problemas ambientales, a pesar del consenso de la mayoría de
los científicos y especialistas en medio ambiente. "La ciencia del
calentamiento global es dispareja y en evolución", señaló el diputado
republicano Joe Barton, que como otros ha expresado dudas de que el
planeta enfrente problemas climatológicos potencialmente mortales.
Gore
dijo al comité que el calentamiento global "es por mucho la crisis más
seria que hemos encarado", muy por encima de la reconstrucción de
Europa tras la Segunda Guerra Mundial, el surgimiento del comunismo y
la guerra fría o incluso los problemas de guerra y enfermedades en los países en desarrollo.
Pero
muchos legisladores republicanos creen que las advertencias sobre
desastres climatológicos son exageraciones o tienen motivos políticos,
amén de que en su propia base política hay amplios sectores cuyas
creencias religiosas los llevan a poner en duda teorías científicas
como la evolución de las especies y también consideran el calentamiento
como un ataque a la noción de la creación.
Gore, que en los años
posteriores a su derrota frente a George W. Bush en 2000 fue de hecho
rechazado por muchos demócratas, es ahora no sólo un personaje famoso
por derecho propio y de sus posiciones sino también respetado y aun
reclamado por algunos como posible candidato demócrata a la Presidencia
en 2008.
"El planeta tiene fiebre... y si un bebé tiene fiebre
uno va al doctor. Si el doctor dice ´hay que intervenir´ uno no dice
bueno, leí una novela de ciencia ficción que dice que esto no es
importante", dijo el ex vicepresidente.
Emotivo a veces y con un
considerable sentido del humor pero si dejar de lado la sequedad que le
creó fama de "tieso", Gore testificó ante comités de Senado y Cámara
Baja sobre lo que calificó como "emergencia global".
Gore, que
como senador convocó hace 20 años la primera audiencia legislativa
sobre el cambio climático, dijo al Congreso que tenía consigo
documentos con más de medio millón de firmas para demandar acción en
torno del cambio climático.