Una tonelada de fuel usado como combustible equivale a 2,1 de «pellets»
(madera triturada). Sin embargo, este último material cuesta una
tercera parte menos que el petróleo y su uso permite al consumidor
ahorrar el 25 por ciento con respecto al tradicional gasóil, a precio
de ayer mismo
Ésta es una de las ventajas del uso del biocombustible,
sin olvidar el alivio que su uso conlleva para el medioambiente, según
explicó ayer en León el presidente de la Asociación Española de
Valorización Energética de Valorización de Biomasa, Javier Díaz,
durante la inauguración del Congreso Biomún 2007, un acto en el que
intervino el consejero de Medio Ambiente, Carlos Fernández Carriedo.
Convencer a los responsables municipales de la necesidad
del uso de la bionergía es el objetivo de este congreso, que se
clausurará mañana y al que asisten más de 140 representantes de 42
ayuntamientos, procedentes de once comunidades autónomas españolas y de
Portugal. El biocombustible «está teniendo una importancia tremenda en
todo el mundo y ha llegado el momento de ponerla en funcionamiento en
España», indicó Díaz.
En el congreso, se explicará a los asistentes el
modo de «promover y tramitar y realizar de forma exitosa las
instalaciones de bioenergía». En el Congreso, Carriedo que destacó lal
«enormes posibilidades», el liderazgo y la importancia de la Comunidad
para abastecer esta fuente de energía.
Además, aseguró que las
bioenergías ayudarían a afrontar los dos grandes desafíos del siglo
XXI, el energético, ya que «se va a acabar el petróleo en la tierra» y
el cambio climático, ya que aliviaría la emisión de CO2 a la atmósfera.
Los bosques de Castilla y León producen 7,2 millones de metros cúbicos
de madera al año, una producción superior a la de muchos países de la
UE, como Bélgica, Dinamarca, Grecia, Irlanda y Holanda. El Plan
Nacional de Fomento de las Energías Renovables reconoce que de Castilla
y León dependerá el 27% de la producción energética total a partir de
restos forestales.