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| Destacan que la Ley de Biocombustibles no alienta el desarrollo de inversiones |
La falta de previsibilidad jurídica y el desaliento de
las inversiones fueron los principales temas que trataron los
especialistas que participaron ayer de la sesión final de las “Primeras
jornadas nacionales de biocombustibles del NOA”
“A la Argentina le falta previsibilidad en la
inversión y presencia en los mercados internacionales”, aseveró Gustavo
Vergagni, miembro de la Asociación Argentina de Biocombustibles, que
disertó acerca de la producción de bioetanol a partir del maíz.
“En
todos los países, cuando se ingresa en industrias riesgosas como la del
biocombustible, las cuestiones fiscales no se cambian de un día para el
otro.
Por ejemplo, en Brasil están siete años para reformar una ley,
mientras que acá se hace en media hora, y esas son las cosas que
asustan al inversor grande”, subrayó.
Por su parte, Enrique Lasgoity, miembro de la Bolsa de Comercio de
Rosario, explicó, durante su exposición, que en el país existen
alternativas para generar biodiesel a partir de la industria aceitera,
con insumos como el cárcamo y el algodón.
El especialista también
destacó la inseguridad jurídica para el desarrollo de biocombustibles,
que conllevan a la falta de inversión.
“Hay un mercado potencial de
corte del 5%, pero hay fallas de implementación en la ley que hace que
no haya plantas aprobadas”, indicó. Lasgoity aseguró que falta que se
desarrollen normas para atraer inversiones a largo plazo y un plan de
Estado de cuestión agronómica, en el que se roten los cultivos.
También
planteó la necesidad de que se cuide el medio ambiente y que se
aprovechen las cadenas de valor. Además, consideró que debería lograrse
un apoyo tecnológico de entidades universitarias, y un plan a largo y
mediano plazo para posibilitar la exportación de biocombustibles.
Los disertantes coincidieron en que para alentar la inversión de
combustibles alternativos en la Argentina hacen falta reglas claras y
responsabilidad, tanto del Estado como de los empresarios.
“Debe haber
especificaciones sobre cuál va ser la inserción del país a nivel
externo en los mercados. Si estamos peleados con todo el mundo es muy
difícil firmar acuerdos con otros paises”, enfatizó Lasgoity.
Vergagni dijo que la minería tiene una previsibilidad fiscal que va de
los 25 a 30 años.
“El Gobierno debe plantear las grandes líneas para la
inversión, reglas claras y constantes, y luego el empresario debe
asumir sus riesgos”, agregó.
Por otro lado, algunos empresarios sostienen que la normativa debería
alentar la radicación de inversiones. Gabriel Sustaita, encargado del
área de alcoholes de la compañía azucarera Los Balcanes, señaló que la
Ley de Biocombustibles no brinda seguridad jurídica.
“El gran futuro de
los biocombustibles se asentará en el norte del país, con la industria
azucarera”, concluyó.
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