La globalización de la economía mundial
presenta, como uno de sus principales problemas estructurales,
la profundización de la división desigual de la riqueza en
términos de países desarrollados -unos pocos-, algunos de
economías emergentes y un gran número de economías de escaso o
nulo desarrollo.
Acompañando este proceso globalizador
y como fenómeno asociado se produce una transferencia de los
establecimientos productivos de las corporaciones desde sus
casas matrices hacia países de economía emergentes. En
general, esta migración se realiza por los beneficios
asociados a costos laborales ínfimos en estos países. Los
bajos costos laborales van acompañados (en general) a
condiciones de trabajo contrarias a cualquier legislación y/o
normas universalmente consensuadas que amparen los derechos de
los trabajadores.
Estas violaciones incluyen, por
ejemplo, ambientes de trabajo insalubres, horarios extensos,
trabajo en negro, discriminación, trabajo de niños, salarios
que no satisfacen las necesidades elementales, constituyéndose
en muchos casos, situaciones de encubierta
esclavitud.
La evolución del grado de conciencia de los
consumidores de los países del llamado primer mundo incluye
una atenta mirada sobre el origen de los bienes objetos de
consumo. Esto es una creciente sensibilidad no sólo al nivel
cualitativo de los productos, sino a la manera en que dichos
bienes fueron producidos. Aspectos como el cuidado responsable
del medio ambiente por parte de las empresas son valores
arraigados entre la generalidad de la población de esas
sociedades más desarrolladas. Mas recientemente esta
conciencia medio-ambiental responsable se extiende a las
condiciones laborales del personal de las
empresas.
Siguiendo esta visión de los consumidores,
las empresas tratan de adecuar su imagen corporativa no
solamente en aspectos de calidad de producto, sino de respeto
por principios medio-ambientales y ético-sociales.
En
respuesta a estas realidades y sobre la base de la Declaración
Universal de Derechos Humanos, las Convenciones de la
Organización Internacional del Trabajo, la Convención de las
Naciones Unidas sobre los Derechos de los Niños, y la
Convención de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de
todas las formas de Discriminación contra la Mujer, se ha
desarrollado una norma reconocida internacionalmente, la SA
8000 (Social Accountability 8000).
La norma SA 8000
Creada en 1997, SA
8000 es una norma universal dirigida a aquellas empresas que
buscan garantizar los derechos básicos de los trabajadores,
principios éticos y sociales.
La misma está basada en las
convenciones de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT), la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la
Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño
y siguiendo los procedimientos de un Sistema de Gestión de
Calidad.
Esta norma tiene nueve áreas claves,
sobre las que fija requisitos para las políticas,
procedimientos y prácticas de las compañías en lo relativo a
su responsabilidad social:
1. No empleo de trabajo de
menores
2. No empleo de trabajo forzado
3.
Aseguramiento de las condiciones de salud y seguridad
4.
Libertad de asociación y derecho a convenios colectivos
5.
Ausencia de todo tipo de discriminación y acoso
6.
Ausencia de castigos corporales, abusos verbales o coerción
7. Apropiada cantidad de horas de trabajo
8.
Retribución justa
9. Implementación de un Sistema de
Gestión de la Responsabilidad Social
La certificación
SA 8000 tiene la función de convalidar las declaraciones de la
empresa respecto a su compromiso en el ámbito de la
responsabilidad ético-social, haciendo pública su credibilidad
a través de un testimonio de conformidad reconocido y
reconocible, aumentando así la reputación de la empresa y el
nivel de confianza generado.
La Norma SA 8000 persigue
el objetivo de la completa adopción de los requisitos de ley,
la valorización del patrimonio humano y el mejoramiento
continuo de las condiciones de trabajo a través de la cadena
de suministro, además de la correcta gestión de la imagen
empresaria, en un proceso de escucha de las opiniones de todas
las partes interesadas, internas y externas.
El sistema
SA 8000 aplica los mismos principios guía del Sistema ISO
9000, el sistema de gestión más difundido utilizado por más de
400.000 organizaciones en todo el mundo. Como para las ISO
9000, los instrumentos representados por las auditorías y las
subsiguientes acciones correctivas, así como de la Revisión
por parte de la Dirección permiten y alientan el mejoramiento
contínuo.
Algunos requisitos establecidos en la norma:
§ Edad mínima: El trabajo de niños, definido por la OIT
como el trabajo realizado por menores de 15 años (en algunas
zonas eximidas, menores de 14 años) no está permitido.
De
existir, el mismo debe eliminarse progresivamente y en forma
constructiva, de modo tal de no afectar la situación económica
del niño.
§ Trabajo Forzado: Se encuentra
prohibido. No se debe obligar a los trabajadores a renunciar a
papeles de identificación o a realizar "depósitos" para
conseguir un empleo.
§ Seguridad y Salud Ocupacional: Las
empresas deben cumplir con las normas básicas necesarias para
mantener un ambiente de trabajo seguro y saludable.
§ Libertad de Asociación y Derecho a
Organizarse: Protege los derechos de los trabajadores a
asociarse y formar sindicatos u otros grupos organizados en
los casos en que la ley prohiba la formación de los mismos.
§ Discriminación: Prohibe la
discriminación por motivos de raza, casta, nacionalidad,
religión, discapacidad, sexo, inclinación sexual, pertenencia
a un sindicato o afiliación política.
§ Prácticas Disciplinarias: Prohibe el
castigo corporal, mental o la cohesion y el abuso verbal de
los trabajadores.
§ Jornada Laboral: La semana laboral
estándar es aquella que establecen las disposiciones locales o
el equivalente a 48 horas, lo que tuviese menos cantidad de
horas. Las horas extra no pueden superar las 12 horas
semanales, aún cuando la semana laboral tuviese menos de 48
horas.
§ Salarios: Los mismos deben cumplir con los
requisitos legales mínimos y proveer un ingreso suficiente
para cubrir las necesidades básicas.
§ Sistemas de Gestión: Definen los
procedimientos para una efectiva gestión, implantación y
auditoría de cumplimiento con SA 8000.
CERTIFICACIÓN SA 8000
La
Certificación de la Norma SA 8000, mantiene un esquema similar
a la Certificación Acreditada bajo las Normas ISO.
Consta
de una Auditoría de Certificación y sus respectivas Auditorías
de Seguimiento.
Fortalezas de la norma
§ La
aplicación de las leyes como requistos mínimos a partir de los
cuales, a través del sistema de gestión, se deberá dar inicio
al proceso de mejoramiento continuo.
§ El involucramiento
de las partes interesadas: la organización debería
individualizar y establecer relaciones con ONG locales y
organizaciones representativas de los trabajadores,
comunicando la propia política de los compromisos asumidos y
del monitoreo interno.
§ El control de la cadena de
suministros: la empresa controla a sus proveedores con
auditorías sociales que pueden ser confiadas a Entes de
Certificación externos, si se considera oportuno. Los
proveedores externos se comprometen a controlar a su vez a los
subprovedores y así sucesivamente.
§ El análisis del
contexto cultural, social, político y económico del país donde
la auditoría se desarrolla es de fundamental importancia. La
Norma es de aplicación universal, no obstante la flexibilidad
de adaptación, es necesario centrarse en las realidades de
referencia y recibir las particularidades locales.
§ El
proceso de comunicación interno y externo, mediante informes
que sean facilmente disponibles, garantizando transparencia al
interno y externo de la empresa.
§ La certificación SA
8000 es requerida no sólo por multinacionales y de empresas
que transfieren su producción a otros países, sino también de
pequeñas y medianas empresas que ven en la SA 8000, el
instrumento para valorizar la propia gestión de sus recursos
humanos así como por organizaciones sin fines de lucro, que
creen en la SA 8000 como norma que más se adapta a los
principios en las que ellas mismas se fundan.
El concepto de Responsabilidad Social y
su familia de estándares SA 8000 (Social Accountability
Internacional), están en proceso de consolidación y continúan
ampliando sus ámbitos de acción.
Cada vez son más los países (alrededor
de 30 en el mundo) y empresas (aprox. 140 certificadas) que
las aplican y exigen su implementación a los demás integrantes
de su cadena de valor (contratistas, proveedores y
terceros).
En nuestro país, este aspecto es una
corriente nueva tal como sucedió un día con las herramientas
empresariales: ISO 9000 (Calidad) o ISO 14000
(Ambiente).
La tendencia mundial que se avecina (y
que es aceptada por varios países líderes) es la
implementación y certificación futura de Sistemas Integrados
de Gestión de Riesgos (SIGER), que involucre los aspectos de
Calidad, Ambiente, Seguridad, Salud y Responsabilidad
Social.
Las organizaciones que no se alinien con este tipo
de estrategias, no cambiarán, no crecerán y consecuentemente
irán desapareciendo del mercado.
La norma SA 8000 (herramienta de
gestión ética), está posecionada en un lugar tremendamente
importante, básicamente por dos razones:
La primera es que está fundamentada en
un Sistema de Gestión (técnica y ligada a las operaciones) y
la segunda es que establece requisitos específicos y concretos
de responsabilidad social.
Algunos aspectos claves son los
siguientes: límite de horas de trabajo a la semana, derechos
humanos, trabajos forzados, esclavitud, libertad de
asociación, derecho de negociación colectiva, igual
remuneración para trabajadores y trabajadoras -por trabajo de
igual valor- discriminación, edad mínima de trabajo, salud y
seguridad en el trabajo, empleo de personas discapacitadas,
sistemas de gestión.
El valor agregado e intrínseco que
otorga una certificación SA 8000, para cualquier tipo de
empresa, tiene dos categorías:
a) Las que consideran que
están actuando de manera responsable con la sociedad y deciden
certificar (comportamiento sostenible con rentabilidad de la
empresa y en armonía con la sociedad).
b) Las que lo hacen
por exigencia del cliente básicamente, para la aceptación,
adquisición y consumo de sus productos.
Aquella empresa comprometida visible y
realmente con la sociedad (socialmente respetable) va ha ser
la organización del futuro, la más utilizada, la más admirada,
la más rentable y la más competitiva
La responsabilidad social puede
convertirse en elemento de profunda revalorización de la
relación entre las empresas y partes interesadas. En este
sentido, se puede afirmar que las empresas sustentables serán
siempre más aquellas capaces de crear valor añadido no
solamemente para clientes y accionistas, sino también para los
trabajadores, proveedores, las ONG y la comunidad en
general.
El compromiso empresario puede ser por lo
tanto demostrado en primer lugar a los propios trabajadores,
apuntando a compartir objetivos y a una participación
colaborativa y responsable de todo el
personal.
Representa un desafío, en países como el
nuestro en el que son tolerados el trabajo en negro y
prácticas discriminatorias de diversa índole. Mediante el
conocimiento profundo del Sistema de Responsabilidad Social SA
8000 y el análisis de sus requisitos, los auditores se
convierten en representantes de un nuevo estilo de gestión
empresarial en el mercado de este tercer milenio: la empresa
es cada vez más entendida como institución social de la cual
depende el bienestar de la comunidad.