Esta semana se realizó en Córdoba
un segundo vuelo experimental que dio muy buenos resultados y genera
esperanzas. En tanto, la petrolera YPF y Universidad de Cuyo firmaron
un convenio de colaboración para su desarrollo
En Córdoba, el biojet se utilizó para propulsar un avión turbo hélice
Pucará IA 58 de la Fuerza Aérea Argentina, que partió de la pista de la
Escuela de Aviación Militar. En uno de los motores se utilizó el
carburante tradicional y en el otro el producido a base de aceites
vegetales, en este caso de soja.
Se piloteó durante unos 20
minutos, y el primer teniente Sergio Gabriel Brollo aseguró a los
medios que "prácticamente no hay diferencias entre el combustible
convencional y el biojet". "Es muy interesante observar el
comportamiento de ambos motores", aclaró.
Explicó que el
primer paso era determinar si había inconvenientes en el encendido.
"Como no hubo ningún problema, fuimos al segundo paso que es el
despegue propiamente dicho", señaló. Después vino el vuelo y la
satisfacción de un examen exitosa.
"Estos son los pasos de una
gran serie de pruebas, por lo que veremos más adelante cómo es el
rendimiento del consumo. Esto recién empieza y como el consumo es
parejo, significa un paso al frente", explicó Brollo.
Esta
iniciativa tecnológica cuenta con financiamiento de la Secretaría de
Ciencia Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. También
involucra centros tecnológicos universitarios y dependientes de la
Fuerza Aérea Argentina.
Con este programa piloto, Argentina se
encuentra en el segundo lugar del mundo en operar aviones con turbinas
utilizando biojet. La gestión está orientada a un futuro operativo en
aviones de la Fuerza Aérea para que no se dependa de los carburantes de
origen fósil, según adelantó el brigadier mayor Héctor Mario Pergolini,
rector del Instituto Universitario Aeronáutico, uno de los centros de
alta tecnología que integra el grupo de ensayo del proyecto.
En
tanto, la petrolera YPF y la Universidad Nacional de Cuyo firmaron un
convenio marco de colaboración para el desarrollo e implementación de
los biocombustibles en la matriz energética argentina en forma
sustentable, a través del cual se promoverá el desarrollo de fuentes de
energías alternativas y renovables, mediante la producción de
biocombustibles a partir de especies extrapampeanas.