La Responsabilidad Social Empresaria no es filantropía, sino un
compromiso voluntario, pero continuo de las empresas para hacerse cargo
de los impactos que causa su negocio en las diversas partes
interesadas. En fin, se trata del cumplimiento de la función económica,
social y ambiental que tiene una empresa y que tiene la comunidad
respecto a esta
Hoy por hoy las acciones de las empresas se centran cada vez más en
la búsqueda de una mejora en la calidad de vida de los habitantes del
planeta, instalándose la idea de hacer negocios de manera responsable.
Y este concepto comienza a tener importancia como parte de la
estrategia de negocios de las empresas.
La Responsabilidad Social empresaria poco a poco deja de ser un
concepto propio de sociólogos de las organizaciones para sumar al hacer
negocios pautas culturales que apunten como objetivo fundamental al
logro e instalación de una manera de hacer negocios de manera
responsable.
La tendencia a la profesionalización en las empresas de los cargos de
esta área crece a pasos agigantados, a tal punto que compañías líderes
en nuestro país ya han incorporado a sus organigramas el cargo de
gerente o jefes de Responsabilidad Social Empresaria.
Aunque en otras sociedades la Responsabilidad Social Empresaria es un
concepto esencial al momento de hacer negocios, en Argentina todavía
queda mucho camino por recorrer.
Las empresas socialmente responsables contribuyen al desarrollo y bienestar de la sociedad promoviendo:
- Autorregulación: toda empresa debe contar con mecanismos propios de
regulación, establecer un código de ética, tener valores clarificados y
políticas definidas.
- Respeto por la dignidad de sus trabajadores y por los derechos humanos en general.
- Respeto a las partes interesadas.
- Respeto al ambiente.
- Solidaridad con la sociedad en la que están insertas.
Compromiso con la comunidad
El compromiso con la comunidad son las diferentes acciones tomadas por
la empresa para maximizar el impacto de sus contribuciones en dinero,
tiempo, productos, servicios, administración del conocimiento y otros
recursos que dirige hacia las comunidades en las que opera. Cuando
estas iniciativas se diseñan y ejecutan en forma programada y
estratégicamente, no sólo se agrega valor a los receptores, sino que
además estas iniciativas refuerzan la reputación, la imagen de las
empresas, sus marcas y productos en las comunidades locales donde ellas
tienen intereses comerciales, y esta imagen se expande al resto del
mundo.
Esto incluye el incremento de las ventas, mejora la moral de los
empleados, refuerza la habilidad de competir en el mercado local y
regional ya que se cuenta con empleados calificados.
Las empresas que incorporan programas de Responsabilidad Social
Empresaria obtienen ventajas competitivas, pueden innovar y anticiparse
a la competencia.
Entre las acciones que se desarrollan dentro de los programas de Responsabilidad Social Empresaria:
- En el área educativa: mantenimiento de escuelas. Materiales para
escuelas. Cursos de capacitación y becas para docentes. Pasantías en
instituciones educativas. Mantenimiento comedores, etc.
- En el área salud: donación de medicamentos e instrumental.
Mantenimiento de hospitales. Capacitación a profesionales. Subsidios
para investigación, etc.
- En el área ambiental: cuidado y mantenimiento de espacios verdes.
Participación en campañas de saneamiento. Auspicio de actividades
recreativas en espacios públicos, etc.
- Dentro de la empresa: capacitación continua a empleados. Beneficios
para el grupo familiar del empleado. Becas y concursos. Auspicio de
eventos culturales, etc.
Si estos programas están integrados a la estrategia de la empresa
hacen más eficaz el negocio. Existen estudios que señalan un importante
desconocimiento de los clientes acerca de la realización de tareas
sociales o comunitarias por parte de las empresas, sin embargo el
conocimiento de este tipo de tareas modifica la imagen que tienen de
las empresas.
La Responsabilidad Social Empresaria contribuye a la diferenciación y
fidelización de clientes. Los activos intangibles, como la ética
empresaria, la reputación y la confianza son una fuente segura de
generación de ventajas competitivas según los académicos enfocados en
el tema.
Pero la participación no queda ahí ya que muchas veces son los mismos
empleados los que participan de las actividades comunitarias,
incorporando incluso dentro sus eventos anuales el Día del
Voluntariado, como una manera de incorporar estos programas a la
identidad de la compañía. O pueden participar en tareas comunitarias,
colaborar en la construcción de una escuela, participar de proyectos
ambientales o de la organización de un festival a beneficio de un
hospital público.
La Responsabilidad Social en otros países
Según la investigación "Hacia una cultura de la Responsabilidad Social
Empresaria" realizada por los economistas Adolfo Sturzenegger y Mariano
Flores Vidal, y el sociólogo Gernán Sturzenegger en Europa la promoción
de la Responsabilidad Social es realizada tanto por organismos
gubernamentales nacionales como por iniciativas del sector privado.
Los
organismos gubernamentales nacionales buscan lograr un mayor compromiso
de las empresas con los trabajadores y con el medio ambiente, mediante
la creación de certificaciones sociales y medio ambientales y el
otorgamiento de premios. En tanto que en Estados Unidos la promoción de
la Responsabilidad Social Empresaria ha surgido principalmente desde el
sector privado y por medio de la inversión socialmente responsable, más
que por el mecanismo de identificación de productos que puede tener un
certificado o un premio. En papel del gobierno en el desarrollo de la
cultura de la Responsabilidad Social Empresaria ha sido prácticamente
nulo y sólo puede destacarse el apoyo que brindan algunos estados en su
función de grandes inversores socialmente responsables como
Connecticut, Minnesota, California y Nueva York.
El balance social
El balance social es una herramienta que permite evaluar y determinar
el impacto de la actividad de la empresa en los aspectos no solo
económicos, sino también ambientales y sociales. La publicación de este
balance es una manera positiva de comenzar a mostrar los esfuerzos
realizados a favor de la comunidad.
Son pocas las empresas que realizan estos balances y menos aún las que
lo hacen público. El balance social ayudará a disminuir la brecha entre
lo que la empresa cree que hace y lo que efectivamente realiza. Un
balance equitativo y socialmente responsable tendrá que contemplar no
solo la perspectiva económica, sino también la laboral, comunitaria,
ambiental y corporativa, para ofrecer a la sociedad una herramienta que
manifieste lo que la empresa hace, más que de lo que la empresa
produce. Estas dos visiones, la económico-financiera destinada a los
accionistas, y la social-ambiental-comunitaria, destinada a una variada
gama de grupos relacionados con la compañía, son complementarias e
indispensables para generar valor para la empresa y la sociedad en su
conjunto.
Es decir, se va incorporando la idea de buscar igual eficiencia financiera, ambiental y social.
La implementación de la Responsabilidad Social por parte de las
empresas será un elemento esencial para el beneficio de toda la
sociedad.
Por: Romina Grigioni