 La
organización ecologista afirma que la instalación de 50.000 turbinas eólicas
en los mares europeos podría abastecer a 150 millones de familias
Un
informe presentado ayer por Greenpeace asegura que, de ponerse en marcha las
instalaciones necesarias, la energía eólica marina podría proporcionar
electricidad limpia a todos los hogares europeos en 2020.
Este
estudio, realizado por expertos internacionales, analiza las velocidades del
viento, profundidades marinas, infraestructura económica e industrial y el
desarrollo tecnológico de la energía eólica marina. Y concluye que la
instalación de 50.000 turbinas eólicas en los mares europeos podría generar
720.000 millones de kilovatios de electricidad, lo suficiente para satisfacer
las necesidades de 150 millones de hogares europeos.
Dentro
del potencial de la energía eólica marina, Greenpeace destaca la creación de
tres millones de empleos en toda Europa, el fortalecimiento del tejido
industrial en zonas deprimidas y, sobre todo, la obtención de electricidad más
barata que el carbón y la energía nuclear.
Los
ecologistas afirman que la gran industria energética ha recibido con agrado el
informe y el propio vicepresidente de la compañía Shell Windenergy, Rob
Hastings, ha reconocido que con el apoyo político necesario, las previsiones
descritas podrían convertirse en realidad.
Greenpeace
aprovechará la Cumbre Mundial de Energías Renovables, que se celebrará en
Bonn (Alemania) el próximo mes de junio, para pedir a todos los gobiernos de la
Unión Europea (UE) que se comprometan a conseguir que un mínimo del 20% de la
energía primaria en 2020 proceda de fuentes renovables.
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