Un
compostero con el que la basura orgánica del hogar se va transformando, gracias
a la actividad de las lombrices, en compostaje (un tipo de abono); una cocina
solar que tiene como finalidad resolver el problema del combustible que existe
en los países subdesarrollados y un mueble fotovoltaico que transforma la energía
solar en eléctrica, así como un coche de hidrógeno que funciona con agua
destilada y una linterna que alumbra sin pilas ni bombillas
Estos son algunos de los
inventos que se expusieron en la mañana de ayer en la entrada de la Escuela de
Agrónomos y Montes de la UCO, en la que han llamado la Caravana Verde que
permanecerá en Córdoba hasta hoy entre Rabanales y La Corredera, para
emprender un nuevo viaje a otra provincia.
El coordinador de esta
iniciativa de Los Verdes, Francisco García, destacó que la propuesta de hacer
una muestra sobre la energía renovable se acometió "para confirmar
nuestra apuesta por esta energía y el compromiso de implantarla en Andalucía,
tanto por lo que se ha hecho desde la Consejería de Medio Ambiente en el
gobierno de la Junta de Los Verdes y PSOE, como para el próximo acuerdo".
Por su parte, Jaime García
Prudencio, de Huerto Biológico, resaltó la posición de Córdoba en temas como
el reciclaje y la agricultura ecológica. De otro lado, Francisco García recalcó
que todos estos inventos están comercializados "pero se desconoce su
existencia por la mayoría de la población, ya que aún no se ha apostado por
la energía renovable, que supondrá una mejora para la sociedad". Aún,
aseguró, queda mucho para que la población se conciencie en este sentido como
lo están en países como Alemania.
Una de las colaboradoras de
la campaña muestra un coche que no necesita pilas para moverse, sino que se
trata de un vehículo no contaminante que se mueve gracias a una placa solar y
al agua que almacena. A COMER. Dos jóvenes muestras la cocina solar parabólica
que concentra la luz solar para convertirla en calor y poder realizar un
exquisito almuerzo
Por increíble que parezca
es posible cocinar simplemente con la exposición de la olla al sol, generar luz
con sólo leves movimientos o abonar la tierra con basura orgánica que se
genera en casa. De ello fueron testigos ayer los alumnos y profesores de la
Escuela de Agrónomos que recibieron a la caravana de Los Verdes que visita Córdoba
hasta hoy, y que desde el 6 de febrero y hasta la semana próxima recorre toda
Andalucía.
A media mañana, un grupo
de alumnos de la escuela rodeaba una especie de antena parabólica sobre una
estructura de acero y presidida por una olla. Los curiosos se acercaban para
saber qué era aquello que echaba humo de vez en cuando. Para sorpresa de todos
los presentes este artefacto de apariencia extraña no era ni más ni menos que
una cocina solar parabólica que, según el coordinador de la caravana,
Francisco García, "hace las veces de una vitrocerámica de 300 vatios,
suficiente para preparar una cafetera para seis personas en diez minutos".
Fernando y Alberto, compañeros de quinto curso de Montes, escuchaban a García
cómo explicaba que el uso de la cocina solar parabólica "permite la
reducción de millones de toneladas de CO2 por año, además de contribuir a la
cooperación al desarrollo", ya que se trata de una patente que está a
disposición de las ONG para su distribución gratuita en los países del tercer
mundo.
A pocos metros de esta
cocina solar, un panel fotovoltáico atrapaba los rayos solares y los
transformaba en corriente eléctrica capaz de hacer funcionar una radio. Entre
todo el aparataje de la caravana, para Alberto esta placa solar "es lo más
factible en una vivienda cordobesa, ya que el tamaño de la cocina es poco
operativo en una casa". Marta, otra estudiante de la escuela, era de la
misma opinión, pero se mostró bastante pesimista en cuanto a que la sociedad
se acostumbre a esta nueva forma de generar energía. "Creo que en Córdoba
se podrían colocar estas placas, lo que ocurre es que hay un desinterés
generalizado", dijo. Para Alberto, la cuestión económica es el problema
fundamental para el uso de las energías renovables. "Pienso que las
administraciones deberían involucrarse más y subvencionar este tipo de
aparatos para que la sociedad accediera a ellos con más facilidad".
Mientras estos estudiantes debatían sobre la viabilidad de las placas en la
ciudad, Paz Ortega, ! colaboradora en la campaña e integrante del colectivo
juvenil Áula Forestal, explicaba a Raquel y Pedro, ambos estudiantes, las
ventajas de una linterna, "ya que, con sólo friccionarla durante 30
segundo, proporcionaba 15 minutos de luz". Esta linterna y un pequeño
coche movido gracias al uso de la luz solar y de agua, fueron las estrellas de
la caravana según apuntó Paz, quien no dejaba de resolver las dudas de todos
los que se acercaban a conocer las propuestas para mejorar el medio ambiente.
Mientras tanto, en el
interior de la escuela, el agricultor ecológico Ignacio Amián y el director
general de Educación Ambiental de la Junta, Ángel Ramírez, debatían en una
mesa redonda las ventajas de la agricultura ecológica y la necesidad de apostar
por ella.
Fuente:
Diario Córdoba y El Día de Córdoba (España)