El 40% del territorio nacional está amenazado por la desertización, un
fenómeno que se concentra de forma mayoritaria en la vertiente mediterránea y
en la cuenca del Guadalquivir
También
está la erosión de las zonas costeras, provocada por una fuerte presión urbanística
y la construcción de infraestructuras que bloquean la llegada de sedimentos al
mar, que en nuestro país afecta sobre todo a las costas de Baleares, Cataluña,
Andalucía y Comunidad Valenciana.
Hoy
día, siete provincias presentan niveles de erosión por encima del 90% de su
superficie. Son Almería, Murcia, Valencia, Tarragona, Las Palmas, Alicante y
Castellón, según recordó Ecologistas en Acción con motivo de la celebración
la pasada semana del Día Mundial de Lucha contra la Desertización y la Sequía.
El
Ministerio de Medio Ambiente aprovechó esta jornada para anunciar su intención
de invertir 29 millones de euros a lo largo de este año con el fin de restaurar
las tierras afectadas por la desertización. Así, señaló que se llevarán a
cabo trabajos como repoblación forestal, tratamientos selvícolas de conservación
y mejora de la cubierta vegetal. También se contempla la elaboración de una
cartografía de suelos y el establecimiento de una red de estaciones de
seguimiento.