Una empresa española ha diseñado y desarrollado un prototipo de central eléctrica flotante para producir electricidad desde la fuerza procedente de las olas del mar
El proyecto fue presentado en
"Imaginaria", la tercera feria de inventos más importante de Europa,
celebrada en Pontevedra, España.
La electricidad generada por la central se
convertirá en hidrógeno en el mismo lugar, mediante el proceso de la electrólisis,
evitándose así el transporte eléctrico de alta tensión mediante un cable
submarino hasta tierra.
El costo de construcción sería de 60 millones
de euros, según el proyecto.
El transporte del Hidrógeno es sin duda un problema a resolver.
Superado este escollo, la mayor dificultad a la
que se enfrentaba el equipo técnico de este proyecto es cómo asegurar la
plataforma marina en caso de un fuerte temporal.
En el caso que registren vientos huracanados de
más de 70 nudos y olas de más de 14 metros, la central dispone de un sistema
para sumergirse en el fondo del mar de manera controlada (a una profundidad de
50 a 80 metros), a la espera de emerger automáticamente cuando las condiciones
en superficie lo permitan.
Según las estimaciones del equipo proyectista,
una planta de este tipo podría generar energía durante 4.117 horas al año, lo
que equivaldría a 617.580 MW/h por año, una producción superior a la de otros
sistemas de energía renovable.
Hasta ahora, los parques eólicos marinos eran
la última novedad en el uso de los recursos naturales renovables, no sólo
porque la velocidad del viento que es considerablemente más fuerte y predecible
que en tierra firme, sino también porque reducen el impacto paisajístico, al
ser casi invisibles desde la costa.