Concejal Gerardo Soria realizó una seria denuncia sobre el
incremento de plomo en agua. Si no es un error de análisis se debe determinar
el motivo del nuevo y peligroso actor contaminante en nuestro distrito.
En
conferencia de prensa el concejal Gerardo Soria realizó la denuncia más grave de
su carrera política. El edil del AMIC señaló que existen altos niveles de plomo
en el agua de red de nuestra ciudad. Se debe saber que las sales de plomo son
muy tóxicas y acumulables en los organismos que los absorben, los cuales a su
vez son fuente de contaminación de las cadenas alimenticias al ser ingeridas por
algunos de los eslabones. En el hombre provocan diversas patologías.
Cabe
destacar que hasta el momento el metal no aparecía en los análisis químicos. Si
los análisis no están equivocados y se confirman los niveles no deseados de
plomo en el agua de red de nuestra ciudad a través de nuevas determinaciones la
pregunta es: ¿Qué nuevo contaminante puede haber en nuestra ciudad?.
Es
importante que la extracción de agua para las muestras se realice con los
respectivos protocolos y el agua se extraiga según el Código de Procedimiento
Provincial y utilizando los estabilizadores necesarios para que los parámetros
de las sales de plomo no cambien desde su extracción hasta su llegada al
laboratorio.
Por
otra parte, los funcionarios de Ecología y Medio Ambiente, deben estar siempre
adelante de los acontecimientos ( como la posible aparición de plomo en agua) y
teniendo varias hipótesis en su poder para luego ir descartando posibilidades.
El trabajo de campo debe ser constante y utilizando determinados parámetros de
búsqueda y patrones de solución. Por nuestra parte, pensamos que si los análisis
de plomo en agua se confirman, existe en nuestra ciudad un nuevo actor
contaminante que por ahora es desconocido.
Según
nuestro criterio se debe buscar en los cambios producidos en los últimos meses y
que pudieron afectar el medio ambiente. La reflexión, nos llevó a tener una
hipótesis altamente probable (entre otras menos probables). Con este patrón de
pensamiento en los últimos tiempos y debido a la crisis de energía eléctrica se
reemplazaron generadores para lograr combustión en los motores etc. La raíz del
problema puede estar que uno de esos combustibles esté contaminando el medio
ambiente con su particulado.
La
extensión de la investigación es averiguar que tipo de proceso en la actualidad
tiene plomo ( de cualquier tipo) y allí tendríamos resuelto buena parte del
problema. También podría ser la contaminación de nápas del basural municipal.
Una investigación más profunda ( de las autoridades municipales) debería
establecer si existe una ingeniería de proceso que este contaminando de plomo el
medio ambiente y llevando este a las napas freáticas que luego es volcado al
agua de red.
El
plomo
Los
efectos tóxicos producidos por el plomo son conocidos desde hace más de 2000
años y a pesar de ello continúa siendo un importante tema de salud pública en la
mayoría de los países industrializados. Si juzgáramos el interés despertado por
cualquier tema médico por el número de escritos que han originado, podríamos
afirmar que la intoxicación con plomo es el tema más importante de todos los
conocidos que han sido considerados hasta el presente.
En los
países en desarrollo la intoxicación con plomo afecta a millones de niños y
personas de otras edades y ha originado la realización de reuniones para
implementar programas nacionales de prevención y diagnóstico. Se considera que
el plomo es una de las sustancias tóxicas mejor estudiadas y que se conoce más
de los efectos adversos para la salud provocados por el plomo que por cualquier
otra sustancia
Las
dos formas más frecuentes de intoxicación con plomo en Argentina son en niños
por exposición ambiental y en adultos por exposición ocupacional. En muchos
lugares de trabajo, se utilizan sustancias con plomo que pueden resultar
riesgosas para la salud.
La
contaminación
Es la
vía habitual en niños, especialmente asociado al hábito de pica, por morder,
chupar e ingerir objetos que contengan plomo. Tradicionalmente se mencionan las
pinturas aunque existen otras fuentes, como aguas blandas que circulan por
cañerías con plomo, objetos de plomo como los usados en equipos de pesca (en
muchos lugares se acostumbra a prepararlos en forma casera), cristales con
plomo, soldaduras, esmaltes, etc.
La vía
respiratoria es la más importante en ambientes de trabajo. Las principales
fuentes son por fundición y recuperación de plomo, fábricas de baterías de
automóviles (uno de las fuentes más frecuentes en ambientes urbanos), fábricas
de vidrios, etc.
Está
descripto que el riesgo de exposición al plomo es particularmente severo en
pequeñas industrias que a menudo no emplean a más de 3 o 4 operarios. También
hay que recordar su uso como aditivo en naftas (actualmente prohibido en
Argentina) y la incidencia en contaminación ambiental urbana y en poblaciones
cercanas a las rutas.
Los
síntomas
Los
síntomas pueden presentarse como anorexia, dolor abdominal, cólicos, vomitos
intermitentes y constipación. Por otra parte se observa debilidad muscular y la
fatiga fácil. Los grupos musculares afectados suelen ser los más activos que son
brazos, dedos, pies etc.
Un
estudio publicado en The New England Journal of Medicine (NEJM), afirma que el
nivel máximo tolerable de plomo en sangre (10 ug/dl) establecido y aceptado por
el Centro de Control de Enfermedades (CEC) de EEUU es demasiado alto. El estudio
confirma lo que los investigadores sospechaban: ningún nivel de exposición a
plomo ambiental es segura.
Los
niños con concentraciones de plomo en sangre menores a 10 ug/dl presentan una
disminución de 1.37 puntos del coeficiente intelectual por cada 1 ug/dl de plomo
en sangre. Se cree que muchos mas niños de los calculados inicialmente están
dañados.
Se
relaciona al envenenamiento por plomo con la reducción del coeficiente
intelectual, problemas de aprendizaje y comportamiento, daño auditivo,
hiperactividad, y otras alteraciones del neurodesarrallo.
Concentraciones muy altas de plomo en sangre pueden dañar los
riñones y el sistema nervioso central, anemia, coma, convulsiones y hasta la
muerte