Lo
que "sienta un precedente mundial", destacó el Fondo Mundial para la
Naturaleza. Ahora los planes serán extender el área de protección.
De
acuerdo con el plan que entra en vigor, ese alto nivel de protección se
extenderá del 4,6 por ciento actual hasta un 33 por ciento del parque marítimo
y área que es patrimonio de la humanidad.
Esto
supone más de 11 millones de hectáreas o la mitad aproximadamente de la
superficie del Reino Unido, explica el Fondo Mundial para la Naturaleza (siglas
en inglés: WWF) en un comunicado.
Si
bien podrá continuar el turismo en esas nuevas zonas protegidas, queda
prohibida en cambio la pesca, ya sea comercial o recreativa.
El
Gran Arrecife no es sólo uno de los tesoros naturales más valiosos del mundo
sino también uno de los mayores activos turísticos del país, que genera
ingresos superiores a los 2.700 millones de euros.
Según
el Fondo Mundial para la Naturaleza, el nivel elevado de protección de que
gozará el Gran Arrecife Coralino debería estimular medidas similares en otras
regiones marinas como el arrecife mesoamericano en América Central o el mar
Sulu-Sulaweis, en el sureste e Asia.
La
propia Australia podría reforzar la protección de la región de Ningaloo,
frente a las costas occidentales, rica asimismo en arrecifes.
Tan
sólo un 0,5 por ciento de los mares y océanos gozan actualmente de protección
frente a un 12 por ciento de las tierra firme, señala la organización
ecologista en un comunicado.
Esa
falta de protección tiene como resultado una explotación excesiva de los
recursos pesqueros, que está esquilmando rápidamente los océanos, alerta el
WWF.
De
seguir como hasta ahora, de aquí al año 2030 puede desaparecer un 60 por
ciento de los arrecifes coralíferos del globo, señala esa organización, según
la cual la amenaza procede del cambio climático, la sobreexplotación pesquera
y la contaminación de las costas.