El fabricante automovilístico japonés Mitsubishi Motors
(MMC), afectado por los escándalos de varias de sus divisiones a propósito
de defectos en los vehículos supuestamente ocultados por la empresa, presentará
oficialmente su nuevo Comité de Etica en los Negocios
El punto central del programa de 'emergencia' de responsabilidad social corporativa
anunciado el pasado mayo.
Este nuevo Comité se enmarca en el plan de reorganización anunciado
por el presidente de Mitsubishi, Yoichiro Okazaki, destinado a reducir costes,
recuperar la confianza del cliente y garantizar la responsabilidad de la directiva,
a través de "reformas corporativas y estándares éticos
supervisados por socios exteriores".
El Comité está formado por expertos ajenos a la empresa, que
asesorarán a la dirección de MMC sobre la implantación
de un modelo ético de negocio.
Según informa la agencia de noticias Kiodo, estará presidido
por Noboru Matsuda, ex gobernador de la aseguradora Deposit Insurance Corp of
Japan. Este organismo se completa con una Oficina de Promoción de la
Responsabilidad Social Corporativa y un Comité de Reestructuración
Corporativa.
Los tres realizarán el seguimiento del comportamiento de la dirección
de la compañía e informarán sobre el mismo con regularidad,
según Okazaki para "reforzar de forma dramática las auditorías
de calidad y buen gobierno".
Hasta ahora, Mitsubishi disponía de un comité dedicado la ética
pero estaba formado exclusivamente por personal de la compañía,
mientras que el nuevo Comité está integrado por consejeros exteriores
expertos en sus respectivos campos.
El objetivo es lograr una mayor transparencia. En virtud de este plan, todos
los directivos de la empresa deberán firmar una 'declaración de
responsabilidad', que hará las veces de código de conducta. En
julio, este código será desarrollado con más precisión
para implantar una regulación concreta en el interior de la compañía.
Posteriormente, entre julio y agosto, se impartirán seminarios de ética
a toda la plantilla, sean directivos o trabajadores de base, y a finales de
mes todos los empleados deberán firmar la 'declaración de responsabilidad'.
Paralelamente, hasta septiembre, cada departamento celebrará reuniones
para identificar posibles puntos débiles y desarrollar mecanismos de
implantación y seguimiento de la ética.
El primer estudio de evaluación se llevará a cabo en octubre
y en noviembre se presentará el plan definitivo para promover la responsabilidad.
Según afirmó Okazaki al anunciar estas medidas el mes pasado,
"este plan es nuestra última oportunidad de sobrevivir como fabricante
automovilístico".
"Todo el mundo en el grupo Mitsubishi Motors está dispuesto a unirse
para devolver la salud a la compañía", añadió.
Hace varios años que Mitsubishi sufre problemas de reputación
debido a las revisiones de vehículos defectuosos, pero en los últimos
meses el caso se ha agravado, tras la detención de varios ex directivos
de la empresa, acusados de negligencia profesional por haber ocultado defectos
en vehículos de la marca, que se saldaron con más de treinta accidentes
y al menos dos muertos.
MAS REVISIONES
De hecho, Mitsubishi Fuso, controlado en un 65% por el grupo DaimlerChrysler,
ha informado hoy de que iniciará inspecciones de urgencia de sus vehículos
como medida transitoria antes de llevar a cabo campañas de revisión.
Mitsubishi Fuso responde con esta medida a las declaraciones del Ministerio
de Transportes nipón sobre la 'lentitud' de la empresa para notificar
a las autoridades las campañas de revisión.
La empresa, participado en un 20% por Mitsubishi, ha llamado a revisión
desde el pasado mes de octubre cerca de 450.000 vehículos en Japón
por presentar 47 fallos técnicos.
Un responsable del Ministerio, Masafumi Morita, indicó que "el
fabricante no ha presentado por el momento más que tres llamadas a revisión".
"Es peligroso conducir vehículos con piezas usadas. Vamos a solicitar
la sustitución de estas piezas por componentes nuevos", añadió.
Mitsubishi Fuso reemplazará gratuitamente las piezas defectuosas a partir
del próximo 1 de julio en Japón.
Asimismo, la empresa ofrecerá inspecciones gratuitas de componentes
defectuosos entre los próximos 1 de julio y 24 de diciembre en Japón
para todos los vehículos de la marca en circulación, lo que supone
alrededor de 1,3 millones de unidades.
Fuente: Europa press