La Quiaca - Vecinos y autoridades de la localidad de
Oratorio, Cabrerias, Timón Cruz y Cieneguillas en el departamento Santa
Catalina, hicieron saber de su malestar y preocupación por la instalación de
una empresa dedicada al lavado de oro que podría traer serias consecuencias a
los habitantes de la región.
La Quiaca - Vecinos y autoridades de
la localidad de Oratorio, Cabrerias, Timón Cruz y Cieneguillas en el
departamento Santa Catalina, hicieron saber de su malestar y preocupación por
la instalación de una empresa dedicada al lavado de oro que podría traer
serias consecuencias a los habitantes de la región. En una reunión mantenida
en Oratorio entre autoridades, productores, docentes y trabajadores de la salud,
se decidió no permitir el ingreso de la empresa Luis Losi S.A.
a la región, por entender que las posibles tareas de lavado de oro con
elementos químicos ponen en serio riesgo la integridad física y natural de la
región.
Según las expresiones vertidas en
esa reunión, no existiría ningún tipo de información o comunicación del gobierno
provincial sobre la actividad que la empresa en cuestión pretende hacer en
la zona de Oratorio, por lo que “no se le permitirá el ingreso”, dado el
peligro de “contaminación de aire y suelo” que implica la tarea minera. A
raíz de esta cuestión, se solicitó la unidad de todas las comunidades de los
departamentos puneños “para luchar por nuestra herencia”; haciendose
especial mención en la asamblea sobre los inconvenientes causados en las
localidades de Orosmayo
y Liviara en el año 2002 por esta misma empresa.
Como conclusión, los dirigentes
convocados decidieron encarar un relevamiento sobre las posibles consecuencias
que podría arrojar la explotación del oro en esa región; de esta manera se
hará una encuesta sobre la cantidad de personas y animales que se encuentran en
la zona, no permitir el ingreso de la empresa ni de la maquinaria a la región,
solicitar la intervención del Defensor del Pueblo, no aceptar ninguna propuesta
monetaria y solicitar apoyo de todas las comunidades.
La empresa en cuestión es de Paraná
(Entre Ríos), se dedicaba anteriormente a la construcción vial, luego decidió
incursionar en la explotación minera y una de las tareas fue la remoción y
excavación de sedimentos aluvionales, fluviales y separación de pepitas de oro
por tamizado en el río Orosmayo; pero la fuerte oposición de los lugareños y
las numerosas denuncias
por contaminación, mortandad de animales, deterioro del medio ambiente y
problemas de salud para las personas que tuvieron contacto con las aguas usadas
por la empresa, motivo la desarticulación de las tareas de lavado de oro en esa
región