Mientras
esperan definición positiva del gobierno sobre la homologación del territorio
en que viven históricamente, las comunidades indígenas de la región de Raposa
Serra do Sol, en Roraima, norte del país, están enfrentando la degradación
ambiental
Promovida por el cultivo de arroz con ocupaciones
de tierras por parte de detentadores que se instalaron en los territorios,
aprovechando la morosidad gubernamental.
En respuesta, cerca de 300 indios de las comunidades de Raposa, Serras, Baixo
Cotingo y Surumu, decidieron ocupar desde ayer, día 30, el margen del igarapé
Jauari, a 180 km. de la capital del estado, Boa Vista. Según los indígenas, la
medida está siendo colocada en práctica ante el silencio de órganos como el
Ministerio Público, la Fundación Nacional del Indio (Funai) y el Instituto
Brasilero de Medio Ambiente (Ibama), con relación al desalojo del agro-tóxico
usado en los arrozales en ríos e igarapés de la región