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| El gobierno de Santa Fe pone límites al desmonte indiscriminado |
 La decisión del secretario de Medio Ambiente de Santa Fe,
Marcelo Terenzio, de frenar el desmonte de unas 4.500 hectáreas de monte nativo
en la estancia Los Guasunchos SA, del distrito de Villa Minetti, devolvió
violentamente a la agenda de discusión pública los límites de la expansión
de la frontera agrícola y el papel del Estado en la preservación de los
recursos naturales.
La medida fue reivindicada por las organizaciones ambientalistas que desde hace
casi una década vienen denunciando y documentando el desmonte indiscriminado
para sembrar soja en el norte del país, y que recientemente lograron que el
interventor de Santiago del Estero, Pablo Lanusse, declarara una moratoria de
los desmontes en la provincia vecina. Pero también por muchos productores, que
si bien no comparten buena parte de la posición ambientalista, contemplaban que
el tema se está desmadrando.
Terenzio aclaró que "se trata de un tema
complejo porque no se pretende frenar el desarrollo agroindustrial, sí hacer
cumplir las leyes y tener una política de ordenamiento territorial".
El
secretario aseguró que la decisión de frenar el desmonte en Los Guasunchos,
debido a que el empresario belga Vincent Prignon no había cumplido con las
normas que requieren un pedido de autorización al gobierno provincial para
iniciar el desmonte, "no es un hecho puntual o espasmódico sino parte de una
estrategia integral de la preservación del recurso forestal en el marco de una
política de desarrollo sustentable".
Aclaró, en tal sentido, que su área
trabaja en coordinación con el Ministerio de Producción y el de Asuntos
Hídricos. Hace unos meses, la sede del Magic en Santa Fe fue precisamente
escenario de una reunión de funcionarios de distintas áreas del gabinete y
entidades profesionales y de la producción para plantear una estrategia de
desarrollo sustentable.
"Con el inicio de esta nueva gestión se decidió
que este tema merecía una política integral que con esta decisión, que también
es una señal, tiene su punto de partida", explicó Terenzio.
Los
Guasunchos SA es una estancia de 11 mil hectáreas ubicada en el departamento 9
de julio, entre los paralelos 28 y 29, en el distrito de Villa Minetti. En los
últimos 30 años, en ese distrito se perdieron más de cien mil hectáreas de
bosque nativo, y hoy no quedan más de 11 mil ó 12 mil hectáreas.
Es
verdad que la reacción frente a la depredación del recurso forestal llega un
poco tarde. En menos de un siglo, la Argentina pasó de tener 106 millones de
hectáreas de bosques nativos a 33 millones. Pero no deja de ser una señal
atendiendo a que la depredación sigue. De hecho, el gobierno de Salta envió a la
Legislatura un proyecto para desafectar parte de una reserva natural de 25 mil
hectáreas, con la finalidad de vender las tierras. Los incendios en las islas
entrerrianas para intensificar la ganadería también son un ejemplo de que
siempre se puede estar peor.
En ese sentido, la decisión santafesina
también apunta a dar una señal que prevenga de acciones similares a lo que aún
queda por preservar. En este caso, la intervención de Medio Ambiente adquiere
otra dimensión. Muchos especialistas atribuyen al desmonte indiscriminado en
Santiago del Estero y el norte santafesino una cuota importante de
responsabilidad en el violento desborde del rio Salado que terminó inundando a
la ciudad de Santa Fe el año pasado.
"Ese tema contribuyó a una
sensibilización general y hoy estamos trabajando fuerte con distintas
organizaciones sociales, como Fundapaz, y otras áreas del gobierno para revertir
el desorden que había en este tema", enfatizó el secretario de Medio
Ambiente.
El funcionario señaló que "no se trata de impedir la actividad
económica, Santa Fe vive de la agroindustria y la expansión de la agricultura le
ha dado otras posibilidades a regiones que antes estaban estancadas, pero la
provincia se debe dar una estrategia productiva que permita el crecimiento en el
marco de la sustentabilidad. Lo que queremos decir es que hasta acá llegamos,
reconocemos un problema, tenemos el diagnóstico y ahora vamos a ver cómo
concertamos y avanzamos al desarrollo económico sin afectar los recursos
naturales y la prosperidad de las comunidades rurales".
La Secretaría de
Medio Ambiente intervino en el tema a pedido del presidente comunal de Villa
Minetti, y actuó en el marco de la ley nacional de defensa forestal 13.273 y la
provincial 3.657, que entre otras cosas obliga a pedir autorización al Estado
antes de tocar un bosque. "Podemos discutir si la legislación es antigua o no,
si hay que adecuarla, pero no que hace 50 años hay leyes que regulan este tema",
recordó Terenzio. Durante una reunión que mantuvieron con el empresario el
jueves en Santa Fe, el secretario también requirió al empresario un estudio de
impacto ambiental, acorde al decreto 101 del año 2003, el mismo que se pide a
las empresas que radican inversiones.
Adelantó que en este caso puntual
se evaluará el plan que presente el empresario "donde seguramente también
incluirá lo que nos comentó sobre que hace rotación de cultivos, mantiene una
escuela y ocupa a casi 20 personas, pero siempre contrapesándolo con los otros
aspectos".
Un plan institucional Desde su punto
de vista, "el gran esfuerzo es institucionalizar este tema, de modo de preservar
el medio ambiente y también dar seguridad jurídica, darles reglas claras a los
empresarios que quieren invertir".
Terenzio señaló que una apuesta clave
de esta administración es lograr una ley provincial de ordenamiento territorial,
no sólo para el caso de los desmontes sino "para definir por ejemplo en qué
lugar se pueden radicar emprendimientos industriales y en qué lugar no, esto
requiere un trabajo de articulación con las comunas y municipios".
Por
otro lado, explicó que "en Santa Fe más del 95% de las tierras pertenecen al
dominio privado, con excepción de las tierras fiscales vinculadas al valle
aluvional del Paraná y 10 mil hectáreas repartidas en media docena de áreas
naturales protegidas". Entonces, "cuando el Estado se propone preservar en
materia forestal puede hacer dos cosas: expropiar o discutir cómo generar otra
serie de alternativas y de incentivos a los propietarios". Además "hay que
hacerlo con todos los actores, con las entidades intermedias, como consecuencia
del trabajo realizando se creó la mesa agroforestal, o sea que hay un camino
interesante por recorrer", remarcó.
Estas estrategias implican discutir
las formas de acceso y uso de la tierra, como vienen discutiendo distintas
organizaciones, con cuestiones vinculadas por ejemplo a plazos de los contratos
de alquiler
Fuente: La Capital
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