|
| El rechazo al cambio climático de periodistas es un peligro para todos nosotros |
 Dibuja
una situación en la que la mayoría de los medios, a pesar del aplastante peso
de la opinión médica, rehusara aceptar que había una conexión entre fumar y
el cáncer de pulmón. Imagine que cada vez que aparecen nuevas evidencias,
preguntan a alguien que no tiene calificación médica para escribir un artículo,
rechazando la evidencia y diciendo que no hay consenso en el asunto.
Imagine
que la BBC, por el interés del “debate” sobre el tema del cáncer, saca a
uno de los pocos científicos que dicen que fumar y el cáncer no están unidos,
o que dejar de fumar no es importante para resolver el problema. Imagine, que,
como consecuencia, no se hace nada sobre el problema, para el deleite de la
industria del tabaco y en detrimento de millones de fumadores. Seguramente
describiríamos a los periódicos y a la BBC como extremadamente irresponsables.
Ahora, para de imaginar y mira lo que esta pasando. El asunto no es el tabaco,
sino el cambio climático. El consenso científico es tan robusto, la manipulación
informativa tan extendida, las consecuencias inclusos mas graves. Si es verdad,
como un nuevo informe del gobierno sugería la semana pasada, que ya es
demasiado tarde para prevenir que a millares de británicos se les inunden sus
casas (1), entonces los periodistas que han quitado importancia de forma
deliberada y sistemática a la amenaza cargan con mucha de la responsabilidad
del problema. Es hora que paremos de tratarles como mirones y empezar a tenerlos
en cuenta.
“La comunidad científica ha llevado a un consenso,” el asesor científico
jefe del gobierno, el profesor Sir David King, dijo al “House of Lords” el
mes pasado, “No creo que entre los científicos haya una discusión sobre si
el calentamiento global es debido a efectos antropogénicos. Es producido por el
hombre y es esencialmente causado por la quema de combustibles fósiles, el
incremento de la producción de metano, etc.(2). Sir David escogió sus palabras
con cuidado. Hay una discusión sobre si el calentamiento global es debido a
efectos antropogénicos (el hombre). Pero no esta –o solo raras vecesteniendo
lugar entre los científicos. Esta teniendo lugar en los medios, y parece
consistir en una competición para establecer los límites de la imbecilidad.
Durante la ola de calor el año pasado, la revista Spectator argumento que
durante la década de los 70 había una preocupación extendida sobre la
posibilidad de una nueva edad de hielo, hoy podemos rechazar con seguridad la
preocupación sobre el cambio climático. (3). Esto es como decir que como la
hipótesis de Jean-Baptiste Lamarck sobre la evolución una vez dirigió el
apoyo científico y mas tarde se demostró que era incorrecta, entonces Charles
Darwing tiene también que esta equivocado. La ciencia difiere de los
editorialistas del Spectator en que aprende de sus errores. Una hipótesis es
anunciada y se prueba. Si la evidencia sugiere que es incorrecta, se descarta.
Si la evidencia parece apoyarla, se refine y se somete a nuevas pruebas. Que
algunos climatólogos predijeran una edad de hielo en la década de los 70, y
que la idea fue desechada cuando otros probaron que sus predicciones eran
defectuosas, es un motivo para confiar en la climatología.
Pero el Spectator parece el Journal of Atmospheric Physicis al compararlo con el
Mail On Sunday y laureado, por la espera, premio Nobel, Peter Hitchens. “El
efecto invernadero no existe”, informo a sus lectores en el 2001.”Todavía
no hay evidencias”(4). Quizás a Mr Hitchens le importaría explicarnos porque
nuestro clima es distinto al de Marte. Que parte del calor del sol sea atrapado
en la atmósfera de la Tierra por los gases (el efecto invernadero) ha sido
establecido desde la mitad del siglo XIX. Pero, como la mayoría de estos bobos,
Hitchens dice estar defendiendo la ciencia de sus oponentes.”La única razón
que estos factores son poco conocidos,” nos dice, es (aparte de la razón que
acaba de inventarles), que amor autosuficiente al “medio ambiente” ha
reemplazado ahora a la religión como nueva ortodoxia (5). Hitchens, en cambio,
es un Einstein al lado de esta famosa climatóloga, Melanie Philips. Escribiendo
en el Daily Mail en enero, rechazo el completo canon de climatología como “un
fraude global” perpetrado por “la izquierda, los antiamericanos, la ideología
antioccidental que va de la mano con los antiglobalización y la creencia de que
todo lo que hace el mundo industrializado es malvado.” (6) Esta creencia tiene
que ser compartida por el Pentágono, cuyos recientes reportajes sobre el cambio
climático es la principal amenaza para la seguridad global, (7). En un artículo
anterior, dijo que “la mayoría de los especialistas climáticos
independientes, lejos de apoyar el cambio climático, eran profundamente escépticos.”(8).
Sin embargo, solo pudo nombrar a uno y recibe sus fondos de la industria de los
combustibles fósiles. (9). Habiendo arruinado a los climatólogos del mundo por
“analfabetos científicos”, entonces se anunció. El último informe del
Intergovernmental Panel on Climate Change (que coteja los descubrimientos de los
climatólogos, es, se quejó, “atado con palabras ambiguas” tales como
“muy probable” o “mejor estimada”.(10) Estas palabras ambiguas son, por
supuesto, lo que hace un informe científico mas que una columna de Melanie
Phipis.
Si alguna vez se encuentra con alguna de estas personas, te sugiero que le
preguntes algunas de las siguientes cuestiones:
1)
¿Contiene la atmósfera dióxido de carbono?
2) ¿Tiene el dióxido de carbono atmosférico influencia en la temperatura
global?
3) ¿Será incrementada esta influencia con la adición de mas dióxido de
carbono?
4) ¿Las actividades humanas producen una emisión neta de dióxido de carbono?
Sería interesante descubrir en
que punto, ellos dicen NO –en que punto, en otras palabras, eligen separarse
de la física básica.
Pero estos mentecatos son bastante menos peligrosos que la BBC, y su insistencia
en “equilibrar” su cobertura sobre el cambio climático. Parece ser incapaz
de llevar un pedazo del asunto sin invitar a un escéptico a comentarlo.
Usualmente, este es alguien de un “thinktank” financiado por una corporación
(que, por supuesto, nunca es presentado como tal) o un profesional del
anti-medio ambiente como Phip Stott. El profesor Stoot es un biógrafo retirado.
Como casi todos los prominentes escépticos nunca ha publicado un artículo
revisado por algún investigador sobre cambio climático. Pero se ha hecho a si
mismo disponible para rechazar el trabajo de los climatólogos, cuyo trabajo si
es revisado por otros, como “mentiras” de los eco-fundamentalistas.
Esto no sería desagradable, si la BBC fuera clara, y dijera que estas personas
no son climatólogos, y que una aplastante mayoría de cualificada opinión
científica esta contra ellos. En su lugar, nos deja con la impresión que la
opinión profesional esta partida en dos. Es un poco como llevar continuamente
gente al programa que sugiere que no hay enlace entre el VIH y el SIDA.
Lo que hace esto tan peligroso es que juega en las manos de cabilderos
corporativos. Una memo filtrada recientemente, escrita por Frnk Lunts, un
republicano de los EEUU y estratega corporativo, aviso a su partido que “El
medio ambiente es probablemente el asunto simple en que los republicanos en
general –y el presidente Bush en particular- es mas vulnerable--- Debe el público
llegar a creer que los asuntos científicos están asentados, sus puntos de
vista sobre el cambio climático cambiarán en consecuencia. Por lo tanto,
necesitas continuar haciendo que la falta de certitud científica un asunto
primario en el debate. (12)
Podemos esperar que el profesor Hitchen y Philips hagan lo que se les ha dicho.
Pero, ¿no es hora que la BBC pare de comportarse como el brazo de las
relaciones públicas del lobby de los combustibles fósiles?
Referencias:
1) Paul Brown, 22/4/2004. It’s to late. Climate change floods are inevitable
–no matter what we do. The Guardian
2) Professor Sir David King, 10/03/2004. Towards a sustainable EU policy on
Climate Change. Minutes of Evidence Taken Before the Select Committee on The
European Urion, House of Lords (Unrevised Proof Copy Ev 3)
3) Leader, 09/07/03. The New Ice Age. The Spectactor.
4) Peter Hitchens, 29/07/2001, Global Warning.. It’s Hot Air and Hypocrisy.
Mail on Sunday
5) Ibidem
6) Melanie Philips, 12/01/2004. Global Warning or Gobal Fraud?The Daily Mail
7) Mark Townsed and Paul harris, 22/02/2004. Now The Pentagon Tells Bush:
Climate Change Will Destroy Us. The Observer
8) Melanie Philips, 15/04/2001. The Myth of Global warning endangers the planet.
The Sunday Times.
9) This is Professor Richard Lindzen
10) Melanie Philips, 15/04/2001, ibid.
11) See for eg Alex Kirby, 25th February 2002. Sceptics denounce climate science
'lie'. BBC News Online. http://news.bbc.co.uk/1/hi/sci/tech/1833902.stm
12) Frank Luntz, 2002. The
Environment: A Cleaner, Safer, Healthier America. The leaked memo can be
downloaded from the bottom of this page: http://www.ewg.org/briefings/luntzmemo/
Tras su lectura, buscamos en el www.google.com algún artículo en castellano
relacionado con el tema del cambio climático, fuimos buscando por “cambio
climático” + el nombre de un medio de comunicación. Finalmente, introducimos
Libertaddigital cambio climático y nos apareció el siguiente artículo de uno
de los columnistas de Libertad digital
http://www.libertaddigital.com/php3/opi_desa.php3?cpn=14915
----------------------------------------------------- Verdes en flor Pedro Fernández
Barbadillo 27/08/2003 El calor de estas últimas semanas que ha aplastado a casi
todos los europeos ha alegrado a un grupo de gente. Se trata de los ecologistas
o medioambientalistas, un grupo o secta, más de sociólogos y publicistas que
de científicos, que vive de predicar la desgracia. Llevaban en torno a un año
callados o, al menos, escondidos, desde las inundaciones de que se produjeron en
comarcas del centro de Europa el verano pasado y el frío invierno, que alcanzó
a España. La meteorología de esos meses desmentía sus pronósticos de un
calentamiento imparable de la Tierra, causado por el gran villano, el hombre.
Por fin, vuelve el calor y pueden gritar sus jeremiadas.
En los últimos días, y seguramente por falta de noticias, en televisión se
han emitido reportajes en que audaces becarios preguntaban a paseantes jubilados
por el tiempo y éstos aseguraban rotundos que los bochornos eran consecuencia
del calentamiento global. Los mismos medios que todas las Navidades nos ilustran
sobre el carácter fantasioso o mítico del nacimiento de Cristo, de la Estrella
de Belén y de los Reyes Magos, han convertido en una creencia supersticiosa
algo sobre lo que no existe acuerdo entre los meteorólogos, como es el
calentamiento de la Tierra debido a la acción humana.
Sinceramente, me cuesta mucho aceptar que nos encontremos al comienzo de un
achicharramiento planetario cuando, en los años 70, se nos asustó con lo
contrario, con el enfriamiento. Recuerdo películas, best-sellers y reportajes
al respecto. Entonces, lo in entre los científicos comprometidos era discutir
si estábamos ante una nueva glaciación. ¿Cómo en menos de tres décadas la
acción humana puede invertir semejante proceso? Basta una tormenta como la que
viví la semana pasada en Levante para captar la enorme fuerza de la naturaleza,
que puede destrozar las obras de los hombres. Para más inri, uno de los
altavoces de la teoría de la glaciación era el Club de Roma, el mismo cuyos
millonarios miembros proponían el crecimiento cero y difundían ese engaño
neomalthusiano de la bomba de la población elaborado por Paul Ehrlich.
Nuestra memoria climática como individuos es breve. ¿Alguien se acuerda del
tiempo que hizo en nuestros primero veranos? Y nuestra vida sobre la Tierra
también es corta. Por ello nos cuesta asumir que el clima, como la población,
la agricultura y no digamos las costumbres, son factores variables; y que tras
nosotros el Universo proseguirá prácticamente imperturbable.
La realidad es que el clima no está quieto. Parece que en la Alta Edad Media,
debido a la coincidencia de las invasiones bárbaras y árabes, la caída de la
población, el abandono de las ciudades y una mayor pluviosidad, el bosque avanzó
en Europa. ¿Pudo ser ése el mundo ideal de muchos ecologistas que sostienen
que sobran seres humanos (nunca ellos, claro)? Pues en puridad no, ya que hoy
crecen más árboles en nuestro continente que en esa época. La 2 de Televisión
Española ha emitido este verano un programa en el que se narraba la repoblación
a principios del siglo XX de la Sierra de Espuña (Murcia) y de Panticosa y
Formigal (Huesca), que cubrió de arbolado unos parajes antes pelados.
Una cosa es que vivamos un cambio climático, que puede ser, o no, y otra es que
sea responsabilidad de los hombres. En todo caso, y ante la lentitud con la que
ocurren estas modificaciones, disponemos de los conocimientos y la tecnología
que nos permitirían, por ejemplo, frenar la desertificación. Necesitamos el
mundo que nos rodea como base y sustento, pero eso no implica que renunciemos a
adaptarlo a nuestras exigencias. En el Génesis, el Creador del Universo nos
autoriza a los hombres a dominar la Tierra.
|
|
|
|
| |
|