El sindicato agrario catalán Unió de
Pagesos (UP) ha expuesto en la Comisión de Agricultura del Parlamento de Cataluña
la situación y exigencias ambientales de las explotaciones y ha propuesto una
serie de medidas para dar salida a la situación actual de las zonas de alta
densidad ganadera.
El sindicato pide la modificación del
plan de gestión incluido en el decreto 220/2001 ya que no se adapta a la
realidad del sector agrario. Actualmente, la normativa obliga a aplicar las
deyecciones ganaderas en parcelas con un contrato escrito. El requisito ha
generado una fuerte presión y especulación sobre el suelo, ya que hasta ahora
muchas explotaciones familiares gestionaban sus deyecciones con tierras
arrendadas o en explotaciones vecinas.
El plan de gestión no debe limitarse a una justificación
escrito sino a un libro de gestión, simple y ágil, a través del que los
ganaderos se responsabilicen de la gestión que tienen que realizar. Por ello,
UP cree necesario adoptar medidas urgentes, como el apoyo tecnológico para
fomentar la buenas gestión, como laboratorios; establecer planes de fertilización
basados en las necesidades de los cultivos; reutilizar las deyecciones como
abono fuera de la zona de influencia de las zonas de alta concentración de
explotaciones ganaderas con excedentes estructurales.
UP ha destacado el esfuerzo del sector agrario para adaptarse
a las nuevas necesidades ambientales. Prueba de ellos es que de los 900
municipios catalanes, más de 600 no han presentado nunca ningún problema en
sus acuíferos.