Las primeras nubes de langostas del
desierto se han desplazado desde las zonas de reproducción en primavera en el
África noroccidental hacia diversos países sahelianos del África Occidental,
concretamente a Mauritania, el Senegal y Malí, según informa la Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Según la FAO, “se prevé que en las
próximas semanas lleguen a estos países muchas más nubes de langostas, así
como al Níger y el Chad”. Además, el organismo internacional advierte que
“un aumento dramático de las langostas sería un peligro para los cultivos en
los próximos meses”. Por este motivo, los expertos piden ayuda internacional
para complementar los esfuerzos realizados “para evitar que la invasión
adquiera proporciones de plaga”.
Según la información de la FAO, el actual brote de langostas
del desierto es el más grave desde la última plaga de 1987-1989. Debido a su
calibre (tamaño y número de infestaciones), sólo es posible combatirlas con
plaguicidas convencionales, y ya llevan tratadas cuatro millones de hectáreas
en Argelia, Marruecos, Túnez, Libia y Mauritania. La FAO ha hecho especial
hincapié en seguir aplicando medidas eficaces para combatir el insecto y una
atenta supervisión sobre el terreno.
Según la FAO, debe hacerse todo lo posible por usar los
productos que más respeten el medio ambiente, así como aspersores bien
calibrados para reducir al mínimo los riesgos para la naturaleza y para la
salud humana y de los animales. Por este motivo fomenta el uso de otros
productos, como los plaguicidas biológicos. Para responder a futuras urgencias,
es necesario fortalecer la capacidad nacional de alerta temprana, reacción rápida
e investigación en el marco del Sistema de prevención de emergencia de plagas
y enfermedades transfronterizas de los animales y las plantas (EMPRES), informa
la FAO.