La Guardia Civil de Lleida ha constatado
la detección de un aditivo nocivo en el pan. Se trata de bromato potásico,
antioxidante que suele mezclarse con la pintura y que con la levadura del pan
ayuda a elaborar un producto de aspecto inmejorable a pesar de que la harina sea
de mala calidad.
El uso de este aditivo, prohibido por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1992, se ha detectado en algunas
panaderías de las comarcas del Segrià y las Garrigues. En total, el cuerpo de
la Guardia Civil ha inspeccionado 22 panaderías de estas comarcas, y en algunas
de ellas se han detectado la presencia del aditivo bromato potásico, ha
informado La Vanguardia.